lunes, 12 de septiembre de 2011

CASTILLO DE SALAS


El 11 de enero de 1986 embarranca frente a las costas gijonesas el buque Castillo de Salas, un granelero cargado con 100.000 toneladas de carbón. Tras varios intentos en vano por salvarlo, finalmente el barco se hunde con toda su carga. A pesar del tiempo transcurrido el mar sigue devolviendo restos de carbón, esparciéndolos entre la arena de la Playa de San Lorenzo.

25 años después de éstos hechos, en la pasada Feria de Muestras de Asturias, descubrí en un puesto de artesanía egipcia una pipa de cristal que me gustó. La delicada pieza no llegó entera a casa, ya que durante el traslado recibió un golpe y su base se hizo añicos.

Recurrí entonces a mi amigo José Antonio, excelente artesano de la piel y el cuero, maestro belenista y, como queda demostrado en el caso que nos ocupa, artista de virguerías varias.

No podía haber dejado en mejores manos la pipa accidentada, ya que con mucho ingenio, un poco de masilla (no sé si se llama así este material) y unas gotas de pintura, ahora luce en mi vitrina tan sana y lozana como la podéis ver.

Supongo que ya habréis adivinado que esos adornos negros son dos pequeños trozos de carbón del Castillo de Salas, que José Antonio recogió en la playa para tal fin.


8 comentarios:

  1. Otra demostración de que, TODO TIENE ARREGLO EN ESTA VIDA :)

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  2. Desde luego que tu amigo ha hecho un buen trabajo, porque arreglar el desaguisado tiene mérito; pero es que además ha conseguido que deje de ser un producto más del mercado. Ahora, de alguna manera ,el Castillo de Salas va con ella, y ella, en perfecta simbiosis, también ha pasado a formar parte de la historia del naufragado granelero.

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  3. Veo que eres tan aficionado a las pipas casi como a dibujar árboles. Desconocia el hundimiento de ese barco, no me suena. Un abrazo Oñera.

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  4. Sí Anais: con amigos como José Antonio todo tiene arreglo, de lo contrario...

    Si Margarita, la pipa dejó de ser "una más" para convertirse en una pieza única.

    Colecciono pipas desde hace muchos años, Ramón. En cuanto al hundimiento del Castillo de Salas, sin duda es uno de los hechos importantes en la historia reciente de Gijón.

    Gracias por vuestros comentarios e interés. Un fuerte abrazo.

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  5. Con amigos así da gusto. Ha quedado muy bien!
    un abrazo

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  6. Esto para José Antonio es una minucia, Susana. Sus bolsos de piel son obras de arte. ¡Eso por no hablar de sus belenes!
    Gracias en su nombre. Un abrazo.

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  7. Has transformado una joya en una superjoya! Única en el mundo!
    Un abrazo.

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  8. Sí Joshemari, es una pieza única. En realidad la transformación se debe a mi amigo José Antonio.
    Un abrazo.

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