viernes, 21 de octubre de 2011

LORO


Acuarela sobre papel Cartiera Magnani 300 gr. (25x17 cm)


Aquel año el Tour de Francia se celebró en mi barrio. Sí, sí, allí mismo: ¡frente al portal de mi casa!. Los mejores ciclistas del mundo se disputaban los triunfos de etapa sobre circuitos pintados con tiza en la acera.

Recuerdo una tarde en la que José Manuel Fuente estaba imparable montado sobre una chapa de refresco e impulsado por mi dedo corazón. Nada que ver con el Ocaña / Pepsi-Cola de Diptongo o el Eddy Merchs / Bitter Cinzano de Pérez, que avanzaban mucho más lentos y se salían del circuito cada dos por tres. Aquel día mi Tarangu / Mirinda se portó, deslizándose entre aquellas líneas blancas sin rozar apenas el suelo.

Más tarde, tras ganar casi todas las etapas y dejar a mis contrincantes sin chapas, alguien propuso ir a ver al loro que, no muy lejos de allí, una vecina sacaba a diario a tomar el aire a la ventana.
–Pero si sólo sabe decir cuatro tacos– comenté sin mucho entusiasmo.
–¡Qué dices tío! ¡Sabe hablar perfectamente!
–Yo sólo le oí los insultos de siempre.
–¡Pues yo le enseñé a decir nombres de futbolistas!
–Venga ya . . .
–Si dice el nombre de un futbolista . . . ¿nos devuelves las chapas que ganaste?
–¡Hecho!
No habían pasado cinco minutos y ya estábamos bajo la ventana del loro, con Diptongo dispuesto a iniciar una conversación con el pajarraco parlanchín.
–Lorito . . . ¡dime el nombre de un futbolista!
JJJOPUTA, JJJOPUTA.
–No hombre: un arbitro no, ¡un futbolista!
KRRRUIFF, JJJOPUTA, KRRRUIFF.
–¡Ahí está! ¿Lo viste? Venga p´aca esas chapas.
–¿ . . .?
–Cruyff, tío. ¡Johan Cruyff!
KRRRUIFF, KRRRUIFF.
–Y ese . . . ¿quién es?
–¡Del Ajax, chaval!
–Yo pensé que iba a nombrar a alguno del Sporting.
–Sí hombre: ¡o la alineación entera del Madrid, no te fastidia!. Suelta ya esas chapas . . .
Y así fue como, muy a mi pesar, tuve que devolver los preciados trofeos que había ganado en buena lid. No sin antes acordarme de la madre del loro, claro.

3 comentarios:

  1. Ja,ja, pobre Oñera, perder tus chapas...Lo que queda patente es que érais unos chavales con un código de honor de peso, donde era más importante cumplir la palabra dada que la pérdida material de tus amadas chapas...y que el Sporting era tu universo, también....
    El lorito inoportuno, te ha quedado muy bien, parece hecho más en seco que los otros que nos enseñaste. El gesto muy bien logrado, Oñera.
    Abrazotes

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  2. Por cierto, que los hermanos Gómez del Moral, uno de ellos fue un ciclista reconocido cuando yo era niña, eran de mi pueblo...

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  3. En mi barrio se decía que una apuesta es una apuesta, así que nadie se planteaba no cumplir lo acordado.
    No recuerdo a Antonio Gómez del Moral, a pesar del impresionable palmarés que atesora (lo acabo de comprobar). Quizá sea que me acuerdo mejor de los ciclistas que triunfaron durante los años 70.
    Gracias Margarita. Un abrazo.

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