lunes, 27 de febrero de 2012

ADICCIONES


Hace tiempo tuve un problema: fui adicto a las farolas. Durante años dibujé cientos. Claro que también dibujaba otras cosas, pero en cuanto pasaba unos días sin tener algún farol (o farola) como modelo me entraba el síndrome de abstinencia y volvía a las andadas.
Buscando una solución acudí a Faroleros Anónimos (“me llamo Oñera y pinto farolas”, ya sabéis como va eso), donde tras innumerables sesiones y una dura terapia de choque consistente en dibujar cualquier cosa que no fuese un farol consiguieron estabilizar mi adicción.
A día de hoy estoy prácticamente rehabilitado. Aunque soy débil y, en ocasiones, no opongo resistencia alguna a la tentación de una farola alumbrando frente a mí, provocando más de una recaída que impide que la herida cicatrice definitivamente.
Y no es eso lo peor. Más preocupante es que ahora también siento la necesidad de pintar acuarelas, así como de relatar por escrito mis ocurrencias (las que me ocurren y las que se me ocurren, que no suelen coincidir). Y para colmo no quedo tranquilo si no muestro el resultado en este blog. Creo que estoy enganchado. ¿Alguien sabe si esto tiene cura?

4 comentarios:

  1. "Científicos de todo el mundo lo han investigado"... o algo así diría manolito gafotas...Jiii.. Pero nada de bromas, no. Mucho me temo, que esto persiga de por vida a los afectados. Puede que, temporadas aparentemente tranquilas se alternen de manera súbita con brotes de incríble actividad. Hasta ahora, solo se han prescrito cuidados paliativos: papel y lápiz, mucho zapato, mucha calle, mucha acuarela, vuelta al lápiz...pero, inevitablemente, como en un bucle sin fin, todos ellos, no hacen sino retroalimentar al monstruo creativo. Ese ente que habita no se sabe bien dónde y para el cual no existe vacuna. Incluso se han dado casos de contagio sobre quienes comparten lugares comunes, tanto físicos como informáticos, o lazos afectivos con los infectados...Lo cual no hace sino intensificar la preocupación por la temida progacación y bla, bla, bla...

    Extraído del ensayo "el síndrome de la farola y otros males endémicos del indivíduo sensible"

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    1. Manolito Gafotas es un fenómeno. Y la autora de ese ensayo sobre las farolas, también. ¡Que bien escribes!
      Gracias Margarita. Un fuerte abrazo.

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  2. E buffo come delle volte abbiamo delle passioni....durano un po ...e poi vengono sostituiti con altre passioni :-) La fissazione per i lampioni mi sembra una passione poco pericolosa, e li sai disegnare molto bene :-)), e sono anche molto belli.

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    1. Non so perché, ma mi sono sempre sentivo attratto dalla luce della lampada.
      Grazie per il tuo commento, Jane. Un abbraccio.

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