jueves, 14 de junio de 2012

FALDAS ESCASAS Y ESCOTES GENEROSOS




Al contrario que nuestros vecinos portugueses que, con su Revolución de los Claveles, habían ganado no hacía mucho la partida a la dictadura sin apenas derramamiento de sangre, nosotros aún teníamos que esperar un poco para comenzar el famoso periodo de transición hacia la democracia.

Y es que, aunque ya hacía tiempo que se comentaba que estaba muy mal de salud, el Generalísimo aguantaba con vida y la libertad, en toda la extensión que comprende el término, se resistía a llegar a nuestra sociedad. Nadie se imaginaba entonces lo poco que faltaba para la llegada del “destape” a nuestras pantallas y, por supuesto, ninguno de nosotros pensaba ni por lo más remoto en la posibilidad de ver una chica desnuda en el cine. Así que, con este panorama, a los muchachos de Quinto de Bachillerato nos hervía la sangre viendo aquellas comedias en las que del físico de las actrices se enseñaba sólo hasta donde la censura de los últimos años del antiguo régimen permitía proyectar (siempre catalogadas para mayores de 18 años, por supuesto)

Eran películas en las que proliferaban señoras estupendas que con sus cortas faldas, largas piernas y amplios escotes hacían rentables producciones de dudosa calidad. Films en los que actores españoles –buenos profesionales, como demostraron siempre que un buen guión llegó a sus manos–  como José Luis López Vázquez, Casto Sendra “Cassen” y, sobre todo, Alfredo Landa estaban como pez en el agua. Éste último protagonizó tantas de estas películas que creó una corriente dentro del cine hispano denominada “landismo”.

En más de una ocasión asistí con mis amigos a la reposición de alguno de aquellos films en algún cine de barrio, salas en las que hacían la vista gorda con el tema de la edad. De entre ellos merece una mención especial No desearás al vecino del quinto (1971), la peli más taquillera del cine español hasta que llegó Santiago Segura con su Torrente, el brazo tonto de la ley (1998)

No desearás al vecino del quinto, quintaesencia del landismo, es una co-producción hispano-italiana dirigida por Ramón Fernández e interpretada por Alfredo Landa, Jean Sorel, Ira de Furstemberg e Isabel Garcés.

El guión relata como en una ciudad de provincias un joven ginecólogo tiene escaso éxito profesional, ya que los celosos hombres de la localidad prohiben a sus esposas asistir a su consulta. En cambio su vecino del quinto, que es propietario de una próspera tienda de modas, finge ser afeminado para ganar la confianza de sus clientas sin levantar las sospechas de sus maridos, estrategia que le sirve además para verlas en ropa interior, que es en suma el motivo por el que nosotros habíamos ido a ver la película.

No me atrevería a asegurar que en títulos como No desearás al vecino del quinto se encuentre respuesta a las dos grandes cuestiones de la humanidad: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos?, pero les aseguro que en el caso de varias generaciones de españoles  –entre las que se encuentra la mía–  volver a ver este tipo de películas puede despejar más de una duda.

10 comentarios:

  1. Me gusta mucho el dibujo Oñera.
    A mi me gustaban las peliculas de vaqueros, que se le va a hacer, ah y de Pajares y Esteso,.que risas. Un saludo

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    1. Las de Pajares y Esteso son más recientes, Jose. En esas sí que las actrices se destapaban.
      A mí también me gustaban las del oeste. ¡Y me siguen gustando!
      Gracias por la visita. Un abrazo.

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  2. Dibujo muy gracioso, me ha llamado la atención. El tema, no entro ni salgo, debe ser porque soy mujer. Hombres, hombres. No sé si la vi. Yo prefería las del oeste, por los paisajes.Aguantaba cualquier chorrada cuando era joven, había poco que escoger.

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    1. También a mí me gustaban los paisajes de los westerns de Anthony Mann y John Ford. ¡Aquello era cine del bueno!
      Gracias por comentar, M. Antònia. Un abrazo.

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  3. Chissà quanti ricordi ti sono venuti in mente facendo questo disegno :-) Abbraccio.

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    1. Molti ricordi, Jane. Nelle sale cinematografiche di quartiere mezzo trascorso la gioventú!
      Grazzie. Un abbraccio.

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  4. Ah, qué tiempos aquellos en que la insinuación abría al deseo mucho más que lo explícito. Y aquellos secundarios de lujo que, al menos en mí, dejaron honda huella con su trayectoria. Como dices, Alfredo Landa, José luís López-Vázquez, José sacristán y tantos otros, demostraro su categoría en cuánto llegó un guión de calidad. Ahora, compruebo -con cierto regocijo no exento de revancha femenina, jiii- cómo sobre el mostrador de la carnicería se expone al género masculino. Luego dicen que hemos avanzado...A mí se me antoja que al amparo de la libertad y de la igualdad, tenemos los mismos collares en distintos, o en ambos perros... Vamos, que ahora exibimos carne de todos los sexos, con tal abundancia que hastía y, si me apuras, hasta hace perder el deseo. Tus dos primeros párrafos, como a modo introducción, me han recordado a la serie Cuentamé. He llegado a imaginarlos en la voz de su narrador, Carlos Hipólito, y quedaría de cine. El dibujo muy chulo, Oñera, me viene la imagen con aquellos nodos en la voz de Matías Pratas padre... Curiosamente, estas pelis, las vi en mi pueblo, en aquellas largas noches bajo las estrellas, en aquellas inmensas pantallas de un cine de verano.

    Estoy de vuelta; todavía bajo esa especie de húmeda y densa nostalgia que deja el tener el corazón y el recuerdo en dos tierras tan lejanas como diferentes y tu tema forma parte de ello...
    Abrazotes pues, en pleno periodo de readaptación...

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    1. Vistas hoy en día esas pelis son más light que los dibujos animados, Margarita. Pero entonces, los chavales de 14 y 15 años, nos desplazábamos hasta la otra punta de la ciudad para verlas en un cine de barrio.
      ¿Ya se acabó lo bueno? Tranquila: ¡cualquier sitio es bueno para disfrutar del veranito!

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  5. Sería interesante poner a ver esa película a alguien de aquella época y a un chaval de ahora, y que al terminar hicieran una redacción sobre lo que han visto, y comprobar las diferencias entre las opiniones de uno y otro...

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    1. La mayoría de los chavales de ahora no verían una peli de las de antes ni amarrándolos al sofá. ¡Ni aunque se trate de uno de los buenos clásicos!
      Gracias Sadeu. Un abrazo.

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