jueves, 7 de junio de 2012

MIS CITAS CON ILSA


TALLER DE NARRATIVA
Ejercicio - Elegir una noticia de prensa y, a partir de ella, escribir un relato. El titular que elegí es SANTA CATALINA, 30 AÑOS MUY GIJONESES. La noticia habla de la adquisición de los terrenos del Cerro de Santa Catalina, que el Ayuntamiento de Gijón compró al Ejercito hace tres décadas.


Yo nunca supe que mi parque preferido había sido antaño zona militar. Tampoco intuí que los restos de edificaciones que por allí se esparcen son vestigios de antiguos búnkeres y polvorines. ¡Cómo se me iba a ocurrir que lo que para mí es un balcón con maravillosas vistas sobre el mar, para esos tipos a los que les gusta jugar a los soldaditos fue sólo un sector de interés estratégico! Sí, ya sé que es raro que habiendo nacido aquí desconozca estos datos. Tal vez sea porque nunca mostré interés por los ejércitos y sus guerras. O quizá se deba al hecho de que estoy enamorado y, claro, voy por la vida sin enterarme de nada.

Para mí el Cerro es un lugar de esparcimiento al que acudo a diario con mi amigo Carlos. Nos gusta caminar por sus empinados senderos y, sobre todo, jugar a la pelota. Con el buen tiempo solemos sentarnos sobre la hierba, con la brisa que llega del oeste acariciándonos el rostro, a ver cómo el sol tiñe de tonos anaranjados el agua de la bahía con los últimos rayos de la jornada. Bueno, eso es lo que él dice. Yo paso de esas cosas y si me quedo a su lado es para hacerle compañía.

Sin embargo hace unos meses todo cambió, cuando conocimos a las chicas que trastocaron nuestro universo. Hasta ese día fuimos los típicos compañeros inseparables. Pero aquella tarde, cuando vimos a contraluz las siluetas de Ilsa y su amiga Clara junto a El Elogio del Horizonte, conocimos nuevas sensaciones hasta entonces nunca percibidas.

¡Guau! ¡Aquello fue un auténtico flechazo! Carlos quería impedirlo pero, haciendo caso omiso, me acerqué a ellas y declaré a Ilsa mis intenciones. Así, sin pensarlo. A bocajarro. Y, aunque parezca increíble, ella me aceptó. Sin reservas ni condiciones. Sin pedir nada a cambio.

Carlos en cambio es más comedido. Seguro que también quedó encandilado de aquella chica desde el primer momento, pero le gusta tomarse su tiempo y analizar pros y contras antes de tomar una determinación. Parece que Clara y él se lo están tomando con calma antes de decidirse.

A nosotros, a Ilsa y a mí, nos parece que dan demasiadas vueltas al asunto. Solemos dejarlos solos, hablando de sus cosas, y nos vamos a pasear en silencio, dando vueltas a la deriva sin alejarnos demasiado. O hacemos ejercicio corriendo por el prado, a ver quien llega antes hasta aquellos matorrales. A veces nos acercamos al borde del acantilado, muy juntos los dos, y miramos como flotan las lanchas ahí abajo. Entonces respiro todo lo profundo que puedo, para llenar mis pulmones con su aroma. ¡Me encanta el olor de Ilsa!

Luego, al caer la tarde, descendemos los cuatro en dirección a la ciudad. Deambulamos por sus calles hasta que, ya de noche, nos despedimos de ellas en aquella esquina. ¡Siempre esa maldita esquina! Después un baño, una buena cena y a la cama. A soñar con el Cerro, con Ilsa y con un mundo sin esquinas que nos separen.

Yo nunca supe que mi parque preferido había sido antaño zona militar. Sí, ya sé que es raro. Tal vez se deba al hecho de que estoy enamorado. O acaso sea porque me llamo Brandy, tengo cinco años y soy un Fox Terrier…

12 comentarios:

  1. Muy bueno, Oñera, con este desenlace tan inesperado. Demonios, qué imgainación tienes. Por otra parte, siendo un cachorro tan adorable no es de extrañar que Ilsa se enamorara...
    Desde Cabra, mi pueblo natal, donde me surto de señal ajena, abrazotes para Brandy y para tí, y que mi vecino me perdone...

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    1. No conozco esa zona, Margarita. Lo más cerca que estuve fue en Córdoba capital (otro viaje que queda pendiente)
      Siempre está bien tomar un poco del güifi que le sobra al vecino.
      Un abrazo.

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  2. Muy bueno, Oñera. Con ese... quería decir. Grrr, cómo odio mis fallos involuntarios de puntuación

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    1. Si te fijas verás que en los comentarios todos cometemos muchos gazapos. No sé a qué será debido.

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  3. A, a,i ai...mi hai fregato con questo finale! Ho letto tutto con grande interesse...e poi.....freagata :-)) Abbraccio

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    1. Hi Jane. Non piaceva il finale? Penso che è la parte megliore della storia!
      Un abbraccio.

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    2. Noooo, il contrario...mi piaceva molto, ma con fregato volevo dire che mi sono sorpresa in modo simpatico! Abbraccio

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    3. Credo che il traduttore mi ha confuso. Sono contento che ti piaccia, Jane.
      Grazie. Un abbraccio.

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  4. Ciao,
    questa volta la traduzione era accettabile e comprensibile e così mi sono gustata il tuo racconto, davvero simpatico. Alla fine, dopo il colpo di scena, ho ripercorso tutta la storia e mi è piaciuta ancora di più!
    Bravo! Ciao, ciao, Floriana

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    1. Ciao Floriana. L'idea è questa: dopo la sorpresa finale di godere di una nuova lettura del testo.
      Grazie. Un abbraccio.

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  5. Como siempre, he pasado un buen rato leyendo tu narración, que me encanta. Gracias por ello. Un abrazo.

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    1. Gracias a ti, Pepe. Siempre es reconfortante que los lectores disfruten con lo que uno escribe.
      Un abrazo.

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