lunes, 6 de agosto de 2012

CINCUENTA AÑOS NO ES NADA




Tan sólo con un poco de esfuerzo, ahora que hace medio siglo que nos falta Marilyn, estas  primeras jornadas del mes de agosto me podrían recordar aquellos bochornosos días del verano de 1955 en Nueva York. Sí, aquel que Tom Ewell se queda de rodríguez en la gran manzana.

¡Qué calor! ¡El mercurio no deja de ascender por el tubito de cristal! Los chiquillos del barrio pasan el día refrescándose en las bocas de riego; mientras sus hermanos mayores pasean con sus novias, invitándolas a helados de fresa y nata a la sombra de los árboles del gran parque. Los hombres de negocios, esos tipos que llevan sombrero Borsalino y nudo Windsor en la corbata, suelen tomarse más de un Manhattan en lujosos bares a última hora de la tarde, tras abandonar el despacho.

Pero Tom Ewell no. Tom se va derechito a casa, donde su vecina de arriba eleva aún más la sensación térmica. Y es que aquel verano Marilyn está más sensual que nunca  –si ello es posible, que lo dudo–  con ese porte de rubia ingenua que permite que el aire de aquella rejilla del Metro alce al viento la falda de su vaporoso vestido blanco, para que varias generaciones de admiradores podamos contemplar sus piernas de perfecto torneado.

Claro que aquí en Gijón no hay Metro, ni hace tanto calor. Tampoco estoy de rodríguez ni suelo tomar cócteles. Aparentemente ninguna de mis vecinas es rubia de bote y mucho menos ingenua. Así que, con este panorama tan desolador, me dedico a dibujar sin sombrero en la cabeza ni corbata con nudo estrecho al cuello.

No me digan más: ¡A ustedes también les gusta más Marilyn que mis dibujos! ¡Normal! Si es que esa chica es una obra de arte. ¡Si la hubiese diseñado yo no la habría hecho mejor!



10 comentarios:

  1. Ay, Marilyn, uff...magnifique.
    Me encanta como dibujas y como escribes, fenomeno.
    un abrazo.

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    1. Dibujar y escribir son mis principales aficiones, así que me agrada que te guste el resultado.
      Gracias. Un abrazo.

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  2. A mí también me gusta Marilyn, aunque mi visión es diferente. Yo la veo hermosa, tierna, indefensa. Con su mirada de miope. A mí me llega una dulzura que su exhuberanacia siempre eclipsó. Y me gustan tus dibujos. No son cosas incompatibles. Detrás del hombretón que no ama la lechuga, hay una gran sensibilidad, por eso estoy segura de que hubieras sido un vecino perfecto para ella sin necesitar sombrero, ni corbata, ni chaqueta. Hubiera bastado con tener la oportunidad de contarle alguna de tus historias o ponerte a tiro mientras tomas un apunte...
    Abrazotes

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    1. Yo también creo que esa exhuberancia de Marilyn siempre ecipsó sus otras cualidades, por ejemplo que fue mejor actriz de lo que muchos piensan.
      Gracias por tu comentario, Margarita. Un abrazo.

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  3. Claro que Marilyn é inesquecivel mas, de verdade, prefiro vir aqui e ver seus desenhos. O primeiro me encantou!Boa semana, Oñera

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    1. Gracias Anamaria. A mí también me gusta más el primero.
      Buena semana. Un abrazo.

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  4. Ola meu amigo,realmente Marilyn foi A mulher de ontem,È a de hoje ,e será para Sempre.Seu charme e seu ar ingênuo foram marcantes em sua vida e nos deixaram muitas saudades.Lindos teus desenhos,gostei muito dos dois.Tenhas uma bela semana e fica com meu grande abraço.

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    1. É verdade: Marilyn nunca fica velho.
      Que bom que você gosta dos meus desenhos.
      Feliz semana. Um abraço.

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  5. Me encantan tus dibujos y cómo escribes! Sí, con Marilyn es muy difícil competir, pero ambos sois muy buenos, cada uno en lo suyo, claro...Un abrazo

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    1. Gracias Silvia. Seguiré escribiendo y dibujando, y a ver si os sigue gustando cuando lo publique en el blog.
      Un abrazo.

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