lunes, 27 de octubre de 2014

EL HIJO


Parecía no reconocerme, inmóvil frente a mí con la mirada vacía. Sin duda empeoró desde que la ingresamos, hace apenas un mes. ¡Dios! ¡Qué duro ese momento en que una madre no conoce a su propio hijo! Quizá no ayude la barba que me he dejado ni esta nueva forma de vestir, más informal.

Me fui trastornado. Tanto que no recordaba donde había aparcado. Busqué con el mando hasta que destellaron las luces de un coche que no era el mío. Entonces, al verme reflejado en sus lunas tintadas, fue cuando lo supe: ¡No soy yo!

12 comentarios:

  1. Como escribes, Oñera, estos relatos cortos son muy buenos y en este caso muy duro.
    Buenas noches

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    1. Buenos días, Olga. Muchas gracias por leerlos.
      Un abrazo.

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  2. Amigo mio, tu concentrado, esta vez, relato fantasioso-terrorífico,
    consigue dejar en pelotas al lector, FANTASTICO !!!! , digno de un
    corto, cinematográfico, del más alto nivel. Si señor, tenemos que
    procurar que el coco heche raices en todas los terrenos. !!!!

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    1. De eso se trata Fernando: ¡que la sesera se mantenga en plena ebullición!
      El cortometraje es al cine lo que el microrrelato a la literatura.
      Gracias amigo.
      Un abrazo.

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  3. Tu microrrelato es soberbio. Inquietante, insinuante, emocionalmente tenso. Capaz de hacernos sentir esa sensación que nos encoge el estómago. Digno anunciador de la dura realidad a la que alude.

    Abrazotes

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    1. Yo creo que son mejores tus comentarios que mis relatos...
      Muchas gracias, Marga.
      Un abrazo.

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  4. Hola Oñera: Muy bueno aunque "crudo" tu microrrelato, breve pero muy interesante con un final inesperado. Tienes muy buenas dotes de escritor y como dices la sesera hay que ponerla en acción. Un abrazo!!!

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    1. Aprendiz nada más, Mercedes. Quien mucho abarca poco aprieta...
      Eso sí: ¡la sesera que no deje de trabajar!
      Un abrazo.

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  5. Si, Oñera, la sesera, es bueno que trabaje, te felicito con todo el corazón,
    Yo en mi humildad y con mis versillos, estoy siempre papel y lápiz.
    Sé que un día nos sorprenderás, con algún libro.
    Enhorabuena y un fuerte abrazo.

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    1. Lo del libro me queda grande, Mariluz. Como no sea una recopilación...
      Muchas gracias, amiga.
      Un abrazo.

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