lunes, 10 de noviembre de 2014

REINA


La Hormiga Reina decidió no tener memoria. O al menos olvidarse de las hormigas que había ofendido de una u otra manera. Le pareció que sería más feliz no recordando a quienes había hecho daño en el pasado.

Ordenó dividir en dos el hormiguero. En un lado viviría con las hormigas amigas. El otro estaría habitado por todas las demás.

Y pasó el resto de sus días en la más absoluta soledad.

15 comentarios:

  1. En este laberinto de la vida saber bandearse y acertar el con el camino correcto, aunque sea con la mejor de las intenciones, nunca es fácil, pero intentarlo es fundamental. Bonito relato con moraleja.
    Abrazo.

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    1. Sí, a veces es difícil moverse por el hormiguero...
      Gracias Carmen.
      Un abrazo.

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  2. Oñera, ¿hormiguero?...... la vida es peor transitar por ella que por un hormiguero.
    Pero bueno no me gusta ser pesimista ni separatista.
    Que la cosa se pone fea por alguna curva del camino, pues se cambia de dirección.
    Que se puede ayudar a cualquier persona, y digo a cualquier persona, se le ayuda.
    La soledad, Hay quien tiene gente a su alrededor y está en la más completa de las soledades.
    Procuremos vivir con alegría y mucho amor.
    Y tú sed feliz. un fuerte abrazo

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    1. Como bien dices en ocasiones es difícil transitar por la vida, Mariluz. Pero trabajando en equipo, como las hormigas, la cosa se hace más llevadera...
      Muchas gracias, amiga.
      Un abrazo.

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  3. Me gusta esta metáfora del hormiguero... que es como la vida misma. La reina no consideró siquiera la posibilidad pedir perdón. Pero ¿Y el resto del hormiguero? ¿Acabará cada hormiga por construirse su propio habitáculo para no encontrarse con las hormigas a la que ofendió?...
    Me gusta este micro. Da pie a pensar, a profundizar; a mirar hacia el interior de uno mismo..

    Abrazotes

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    1. Ultimamente no es raro ver a los de arriba pedir perdón, Marga. Pero a estas alturas del partido no creo que sea suficiente...
      En cuanto a las otras hormigas... ¡eso ya es otra historia!
      Muchas gracias.
      Un abrazo.

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    2. Yo me refería a perdón sincero. Esto de los de los de arriba de últimamente podría, por llamarlo de alguna manera, quedarse en un intento de teatro, pero eso sería devaluar el noble oficio de actor...

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  4. Aquí el único perdón, bonito, fué el que le
    canyó Kubi, a AnAis.....
    La amistad, y el cariño, no se recibe... Se Dá !!!
    y así egoisticamente, quiza, sabes de quien eres amigo,
    sin importarte, si ellos lo son de tí.
    Como dice la canción, ... no se compra ni se vende,
    el cariño verdaderoooo !!!
    El mini relato, cojonudo, muestra aquello, que según dijo
    alguien, no debe sorprendernos nunca : La Estupidez Humana...
    sobre todo del engreído.

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    1. Parece mentira cuantas vueltas hace dar a la cabeza un inocente microrrelato...
      Es cierto: ¡la estupidez humana parece no tener fin!
      Gracias Fernando.
      Un abrazo.

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  5. De nada le sirvió ser reina, pues me alegro. jejejejej

    Menudo relato, que manera de escribir.

    Chao

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    1. Sólo un relatillo, Olga. A ver si el próximo también te gusta...
      Muchas gracias.
      Un abrazo.

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  6. Este relato es aplicable a la vida real, me gusta.
    Un abrazo Oñera.

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    1. ¡Como la vida misma!
      Gracias Sonia.
      Un abrazo.

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  7. Hola Oñera: Lindo relato con una buena moraleja, cada uno tomará su propia interpretación, la soberbia trae aparejada a la soledad, la humildad llega al entedimiento, y a gozar más de la vida, Asi lo vivencio yo. Que sigan tus relatos Oñera, están muy buenos. Un abrazo!!!

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    1. Sabias palabras, Mercedes. ¡Ojalá todo el mundo pensase así!
      Seguiré con los microrrelatos una temporada...
      Un abrazo.

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