jueves, 23 de enero de 2014

BARBUDOS


Si hablamos de pipas son un clásico. Los barbudos, digo. Pipas talladas en madera o piedra. Incluso esas maravillas realizadas en espuma de mar. Pero siempre tipos con barba que me vigilan desde las vitrinas del salón.

El barbudo de ahí arriba, una pipa de madera grande y robusta, llegó hace tiempo de la mano de mi cuñada Pepa. Al de abajo, tallado en raiz de brezo, lo conozco desde hace tanto que ya no recuerdo quien nos presentó.

lunes, 13 de enero de 2014

A LA HORA DE LA CENA



Fue descolgar el teléfono y perder el color. Había dejado la cena dispuesta sobre la mesa de la cocina, pero se le cerró el estomago nada más escuchar la noticia.

Se dejó caer sobre el sofá. Acurrucada entre los cojines quedó inmóvil con el auricular en la mano, mientras Christian Gálvez presentaba en la tele pequeña de la cocina a los invitados del día de Pasapalabra.

Con la mirada perdida en esos pliegues de la memoria que nunca había querido alisar, sintió como su pequeño mundo se desbarataba. Ese mundo que comenzó a construir cuando, después del juicio, escapó de su propia vida. Cogió a Laura y, con una vieja maleta llena de casi nada, huyó del pueblo y se plantó en la capital. Luego pensiones inmundas, trabajos mal pagados, la niña sola durante horas o al cuidado de desconocidos…

Recordó de pronto ––¡quién sabe por qué!–– a aquel tipo gordo que cantaba ópera en el metro. Nessum Dorma, según se enteró después, era aquella música que la reconfortaba cuando volvía extenuada del trabajo. Cerraba los ojos, respiraba hondo, y sentía que había merecido la pena llegar hasta allí. Y, casi sin darse cuenta, aquellas notas se convirtieron en el himno de su liberación.

Ya iba quedando lejos su vida anterior cuando pudo permitirse el pisito de alquiler. Entonces Laura casi se había convertido en una mujercita. Esos eran los recuerdos en que se regocijaba. Los otros, los de ese pasado que no quería reconocer como suyo, había conseguido alejarlos de su pensamiento. Ya hacía tiempo que se había acostumbrado a escuchar sólo por el oído derecho, y sentía esas cicatrices que se reparten por su cuerpo como algo que forma parte de su fisonomía. Sólo, cada vez que cambia el tiempo, un par de huesos mal soldados la hacían recordar por un instante lo que tanto le costó olvidar.

Pero ahora aquella llamada la había devuelto a un tiempo de vejaciones, lágrimas y miedo. ¡Mucho miedo! Y mientras en la cocina Christian Gálvez da paso a la publicidad, ella intenta centrarse en los primeros días en el piso, esos cincuenta metros escasos con baño para ellas solas. La llegada de los primeros muebles. Laura eligiendo la tela para las cortinas de su cuarto. Pero la memoria, indomable y caprichosa, la arrastra hasta su vida en el pueblo. Siente nauseas cuando se ve de nuevo en la cama con aquel animal. Y no puede evitar un sollozo al revivir aquel primer embarazo interrumpido a base de palos.

No oye la llave girar en la cerradura, ni siente que la puerta se cierra de nuevo. Tampoco ve como Laura deja caer el bolso al suelo, acercándose sin quitar siquiera el abrigo.

––Mamá… ¿qué te pasa? ––inquiere la chica, retirándole el teléfono de las manos––. ¿Qué ocurre?

En la cocina una señora menudita de Burgos da saltos de alegría frente a la cena que ya hace tiempo se ha enfriado. Hace un momento Christian Gálvez le preguntaba cual es   ––comenzando por N–– el aria final de la ópera Turandot. Nessum Dorma contestó,  completando el rosco en el último segundo.

––¿Qué pasa, mamá? ––grita Laura esta vez, zarandeándola.
––Mi padre ha salío de la cárcel —responde con un hilo de voz—. Lo han soltao al muy cabrón.

viernes, 10 de enero de 2014

RECICLAJE


Al parecer la crisis también perjudica la economía de los Reyes  -los Magos de Oriente me refiero, que a los otros monarcas no parece que les afecte mucho-  y este año, en vez de una cachimba nueva y flamante, me han regalado esa que veis ahí arriba, que no es más que un frasco de perfume reciclado en forma de pipa.





Claro que no es nuevo esto de reutilizar envases de vidrio y convertirlos en artilugios para fumar. Sin ir más lejos, esta pipa de agua también se fabricó a partir de un recipiente de perfume.














Más fácil todavía: botellas de refresco convertidas en pequeños narguiles.






Y qué decir de esta maravilla realizada a partir de una botella de licor.



Y como el ingenio no tiene límites, hay quien es capaz de fabricar una pipa con un dedal de costura.

miércoles, 8 de enero de 2014

GRACIAS SONIA



Entre otras cosas este año los Reyes Magos me trajeron una gorra para abrigar el cartón, una camisa para mi body y un premio para este blog. Bueno, en realidad lo del premio no fue cosa de Sus Majestades sino de Sonia Aguiar, esa artista que desde Palma de Mallorca administra el blog Los colores del día (zentacuarelas.blogspot.com.es), un espacio lleno de arte y sensibilidad. Y yo, claro, al recibir tal galardón lanzo la gorra al aire con regocijo e hincho tanto por la emoción que no quepo en la camisa nueva.

¡Qué cosas! Un premio por publicar lo que me gusta: dibujos y acuarelas, relatos y alguna que otra pipa de mi colección. Ese compendio de cosas que, cuando tuve que poner nombre al blog, quise llamar Oñerías.

Y sería bonito que la cosa quedase ahí. Recibir el galardón e irse de rositas. Pero claro, llega la parte en que tienes que nombrar otros blogs que, según tu criterio, son merecedores de recibir este premio. Lo tengo claro: ¡los vuestros! Los de quienes me seguís, visitáis y animáis. Y especialmente los de tod@s los que comentáis, ayudándome a que este espacio sea un poco mejor. ¡Gracias infinitas! Ni que decir tiene que un pedacito de este premio es de cada uno de vosotr@s.

También debo hablar sobre mí, y eso ya es más complicado. Concretamente tengo que descubrir siete secretos aún desconocidos en bloguilandia. ¿Difícil eh? Pues ahí van:

1 – Nací el mismo día que la película Ben-Hur era galardonada con once premios Oscar, quizá por eso me gusta tanto el cine (o tal vez dicha coincidencia no tenga nada que ver, pero yo lo digo por si cuela)

2 – Me gusta ese aroma que jamás se va de las pipas viejas, magia acumulada tras innumerables fumadas…

3 –  eran tres la hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena.

4 – No me gustan las braguetas con botones (sólo cuando voy a mear, el resto del tiempo me es indiferente)

5 – Aquí no pongo nada, porque este número tiene muy mala rima.

6 – Me gustan los hombres que se visten por los pies. Lo que me intriga es como hacen para ponerse el jersey.

7 – Seven. Los siete samuráis. Siete novias para siete hermanos. Siete días de mayo. Siete mujeres… Cine, ¡siempre cine!

Una vez cumplidos los requisitos, quiero dar mil gracias a Sonia por la alegría de este premio que, sinceramente, creo que no merezco. Pero… ¡qué coño! Tampoco merezco estas almorranas y aquí me tienes… ¡sentado sobre un flotador para poder escribir estas tonterías!

domingo, 5 de enero de 2014

ERA DE LATÓN


Dos pipas realizadas con tubos de latón de diferente diametro, uno estrechito para la boquilla y otro más ancho para la cazoleta.

Como veis el material de fabricación coincide con el del cacharro de mi abuela en aquella conocida copla, así que barro para casa e irrespetuosamente cambio la letra de la cación:

Era de latón
de latón, de latón era.
Era de latón
esa pipa del Oñera.


jueves, 2 de enero de 2014

AÑO DE NIEVES...


...AÑO DE BIENES.

Quiero comenzar este recien estrenado mes de enero con un paisaje nevado, con la esperanza de que el nuevo periodo sea para todos tan dichoso como el refranero asegura.