lunes, 19 de octubre de 2015

SIN VUELTA ATRÁS


No me pareció mal trato el que me ofreció aquel tipo en una aldea cerca de Rabat. Un par de dromedarios a cambio de mi mujer. Ahora me arrepiento de haber aceptado. ¡Estoy incomodísimo acostado en mi cama con esos dos rumiantes!

8 comentarios:

  1. Jiiiiiiiiii..... ¡¡Qué buenoooo!! Hombre, no se queje, pues reconocerá que, en llegando el frío, pelo con el que abrigarse no le va a faltar, jiiiiiii... Además, si tienen una cara de simpáticones estos dos... Por otro lado, mejor estos camellos que no dos de la otra acepción, jiiiiiii... Por otra parte, pensar en la cara y no pensar en el culo me es casi imposible (una es amante de lo escatológico -genética familiar-) jiiiiii... ahí sí que encuentro algunos escollos en ese compartir, pero claro, no sabemos si su conyuge -sra. cambiada- pudiera contaminar la capa de ozono igual o más que sus ahora colegas... Yo, los veo ahí, dibujaditos y los encuentro encantadores. Unos tipos a los que les puedes contar cualquier cosa y no te pondrán un pero...
    Por ponerles una pega... lo le va a salir caro es el asunto de las revisiones dentales y ortodoncias. Ahí sí que le digo ¡Dios le ampare! Yo de usted me encomendaría a Santa María del Trueque...

    Abrazotes gordotes. Me has sacado unas buenas risas con el asunto de este par de gemelos..., jiiiiii

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    1. Dromedarios no hay en mi barrio, pero camellos... ¡seguro que alguno queda!
      Tanto mascar chicle no puede ser bueno, así que lo de las visitas al dentista va a salir por un pico. Eso sí: en la cama frío no se ha de pasar.
      Es lo que tiene esto del trueque, Marga. ¡Unas veces se sale ganando y otras no!
      Un abrazo, amiga.

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  2. Pues nada... ¡a rumiar que algo queda! y cuidado con las cuñadas.

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    1. Uff... ¡Eso ya son palabras mayores! ¡En la familia política no había pensado!
      Un abrazo, Carmen.

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  3. Ya añorana tus relatos, me hacen pasar buenos ratos, mira que par de camellos
    y lo guapos que son ellos, los tres metidos en la cama.... a ver si dá que pensar !!
    pero, en la mañana, quien te venga a despertar, al acariciar tu coco, no se puede
    equivocar, ni contigo, ni con ellos, el tuyo es el desierto... y los otros los camellos.
    Mejor los dejas bombilla, y con el pelo te haces unos calcetines, el invierno viene
    frio. !!!

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    1. Con la factura del dentista ya estoy en números rojos, así que llevarlos a la peluquería me resulta imposible...
      ¡Ya quisiero yo un buen flequillo camellil!
      Un abrazo, Fernando.

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  4. Ja, ja, ja,!! Qué divertidos estáis todos. Con esos dos camellos y añadiendo algo tú, podrás volver a canjearlos por otra dama. Y... quien sabe? Hala, no seas camello!!!
    Un fuerte abrazo.

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    1. ¡Más canjes no por favor! Que en esto del trueque parece que siempre salgo perdiendo...
      Un abrazo, Joshemari.

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