lunes, 30 de noviembre de 2015

EL CUENTO DE NUNCA ACABAR


I

––Abuelita… ¡qué ojos más grandes tienes!
––¡Es el lobo! ¡Es el lobo!

––El chaval este, que siempre está con la misma broma ––se disculpaba uno de los leñadores, después de cargarse a la vieja––. Por lo visto la pobre tenía conjuntivitis.


II

Al final el espejito se descojonó de la risa. En realidad siempre le había parecido mucho más bella la reina.


III

––¿Tantos años trabajando en la mina y todavía no se prejubilaron?
––¡Qué va! ¡Y siguen compartiendo casa!
––¡Gilipollas! ¡Esos siete son gilipollas!


IV

El gigante descendió por el tallo de la habichuela y se casó con el príncipe. ¡Resultó ser de su talla el zapatito de cristal!


V

––¿Una cucaracha?
––Garbancito ––contestó mirándose la suela del zapato.


VI

Cuando el dragón se despertó, Jorge todavía estaba allí.


VII

Pues no sé. Los tres cerditos, Bambi, la Sirenita de cintura para abajo... Pero: ¿perdices?

12 comentarios:

  1. Por tus obras literárias, excepcionales, y por los meritosos contenidos humanistas
    y sociales, mereces ser nombrado administrador general del reino, con destino a
    Convivéncia, Bienestar, Trabajo, y Aparejamiento Sexual.
    Lo que pongo en conocimiento, y relexión de la mayoría de tus seguidores, para
    tomar las medidas, oportunas, de tu cocotera, para encargar la confección del
    birrete, a una potente industria multinacional del ramo.
    Dios guarde a Vuecéncia, muchos años.

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    1. Creo que el tema del aparejamiento ya lleva implícito la convivencia y el bienestar. Y a cierta edad el trabajo también. Me conformaría con un puesto tranquilo en la Consejería de Sopitas y Buen Vino...
      Que la fuerza te acompañe, Fernando.

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  2. Muy buenos Oñero, el dibujo y ese recopilatorio de cuentos que psa de generación en generación y recordamos con cariño.
    Un Abrazo.

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    1. Muchas gracias José Antonio. Como ves... ¡jugando con cuentos!
      Un abrazo.

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  3. Contento tienes al enano, jiiii.. Pero claro, con el "repasito" que le has dado al repertorio, jiiiiii... como cuentacuentos no tienes precio, Brad mío (te imagino en plan abuelo y... jiiiiii)

    Abrazotes gordotes
    Posdata: por cierto, tu enano "descontento" me recuerta al actor Walter Matthau

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    1. Quedan cuentos y personajes por un tubo, Marga. Así que no será el último repaso...
      Un abrazo.

      PD - ¡Qué grande Walter Mattahau! (y si lo juntas con Jack Lemmon ni te cuento)

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  4. Una vuelta de tuerca muy bien dada a esos cuentos infantiles, subrealismo y tierna corrosión a partes iguales.
    Abrazo.

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    1. De eso se trataba en esta ocasión: ¡dar otra vuelta de tuerca!
      Ojalá quede imaginación para dar muchas más...
      Un abrazo, Carmen.

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  5. No te faltará imaginación, amigo, que de cuentista tienes mucha cuerda aún. Y de rompehuevos... también!!
    Son los verdaderos cuentos... lo demás, son cuentos!
    Un fuerte abrazo.

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    1. Rompehuevos, cuentista... ¿seguro que eres Joshemari? ¡Pensaba que era mi mujer!
      Un abrazo, amigo.

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  6. Muy buen giro a estos antiguos cuentos, tienes mucha chispa y me divierto con los comentarios. Felicitaciones "cuentista", un abrazo!!!

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    1. También yo me divierto con vuestros comentarios, Mercedes. Son lo mejor de este blog...
      Un abrazo.

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