lunes, 2 de noviembre de 2015

SUEÑOS RASGADOS



Si en las cajas de lápices guardan los sueños los niños, la de Laura debe estar repleta de pesadillas. A sus siete años sólo utiliza uno de sus lapiceros. El más oscuro.
El psicólogo del colegio, un joven de color que atesora experiencia con un impresionante currículum, nunca supo explicar por qué la niña dejó de hablar y dibuja de manera compulsiva lo que parece ser un pene. Uno en cada página de su cuaderno. Grande. Negro.

6 comentarios:

  1. Es una verdadera pene que la niña haya dejado de hablar, si .... si una pene muy
    grande, porque ni el psicòlogo sabrá nunca, que lo que dibuja la niña.......
    es un retrato del psicólogo de la escuela, en una playa nudista..... donde quedó muda
    de pánico, !!!!

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    1. La niña, el psicólogo, los lápices... ¡intentando contar una historia con pocas palabras!
      Un abrazo, Fernando.

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  2. Probablemente al psicólogo, tan cegado en su laborar, le ocurra aquello del refrán: lo de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio...
    La brevedad del mensaje no hace sino resaltar la contundencia y la pesada carga de una realidad no deseada. Muy buendo este micro : corto y contundente.

    Abrazotes gordotes

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    1. Muchas gracias, Marga. Como ves estoy dándole otra vez al microrrelato...
      Un abrazo.

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  3. ¡Uf!, prefiero no pensar... criatura.

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    1. Hay días que uno no está para coñas, Sergio. El que escribí este micro fue uno de ellos...
      Un abrazo.

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