lunes, 18 de julio de 2016

SENDA DEL RÍO PEÑAFRANCIA - SEGUNDA ETAPA

 Desde varios puntos del camino se divisa el campo de golf de El Tragamón.

Casi desde el mismo sitio, mientras glaya un arrendajo, dibujo la fuente de Manolillo y un hórreo que pertenece al campo de golf.

No podía pasar por la carbayera sin dejar constancia en el cuaderno de alguno de sus robles centenarios. Poco más allá la torre de la Laboral asoma sobre la vegetación.

4 comentarios:

  1. De las tres pájinas de tu cuaderno, de tu segunda etapa de la Senda
    del Rio Peñafrrancia, creo que ya vistas, las destaco las tres, la acuarela del
    golf del Tragamón, es impresionante por su bella simplicidad, muy prodigada
    en tus cuadernos, la del tema acua-agrico-avícula, es una auténtica postal
    informativa avalada por su sello idem de correos, todo da, y tiene vida.
    La mas séria, por su robustez e intelecto, su roble, impresionantte, y la universidad,
    con gran aplomo, nos muestra ostentosamente, su finalidad, elevarnos, al máximo,
    con los conocimientos que imparte. Amigo, el tuyo es un cuaderno para el diálogo
    y para el goce de contemplarlo.

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    1. Gracias por tu pormenorizado comentario, Fernando. ¡Así da gusto mostrar el cuaderno en el blog!
      Páginas diferentes entre sí, para dar variedad al cuaderno. A veces se acierta con la composición y otras no tanto...
      Un abrazo.

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  2. A mí me encanta la página del campo de golf. La encuentro llena de poesía pictórica. Luego, casi a la par, está la última, con ese magnífico árbol y esa joyita de dibu de la Universidad Laboral. La segunda también me gusta mucho porque destila una belleza que -por mi cuenta y riesgo- defino como belleza inocente hermosísima.

    Abrazotes gordotes

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    1. Hay un poco de todo, Marga. Para que no se haga aburrido ojear el cuaderno.
      Belleza inocente... ¡Me gusta!
      Un abrazo.

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