lunes, 12 de febrero de 2018

CARNAVAL



No recuerdo haberme disfrazado de niño. Salvo cuando, por una peseta, comprabas en el quiosco una de aquellas caretas de papel que se sujetaban a la cara con una goma. Elegías el pirata, el cowboy o uno de los tres cerditos, quitabas los redondelitos que venían troquelados en el lugar de los ojos y eso es todo. Ya estabas disfrazado.
Nada que ver aquellos carnavales de mi infancia con los de hoy. Ahora no hay chaval que no tenga fiesta de carnaval en el colegio. O que estos días no salga a la calle ataviado con su disfraz. A ser posible de teletubbie, Chubaca u oso panda, que por aquí en febrero hay que ir bien abrigado.
Aún así, aunque yo no me acuerde, un año me vistieron de indio. Para muestra sirve la foto. Y a pesar de que en las películas los pieles rojas siempre acababan perdiendo, yo agradecido de que aún no se hubiesen inventado los teletubbies…

6 comentarios:

  1. El espíritu acogedor de civilizaciones, de allende los
    mares, se refleja en tu cara..... desaparecía cuando te
    decían... No hagas el Indio !!!
    Que diferente, de tu infáncia.... solo falta ver...
    que esre vestido ya no te entra.... Como ha cambiado TODO.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me hacía falta el disfraz, Fernando. Hacer el indio se me daba mucho mejor que posar para la foto...
      Un abrazo, amigo.

      Eliminar
  2. Se te ve feliz esperando hacer blanco después de posar para la posteridad... para luego firmar la pipa de la paz, ¿era una premonición tu entonces futura colección de pipas?
    Abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con esa flecha puntiaguda en la mano no tengo pinta de pensar siquiera en fumar la pipa de la paz...
      Un abrazo, Carmen.

      Eliminar
  3. Las meigas informáticas vuelven a hacer de las suyas y hacen desaparecer el comentario de Joshemari Larrañaga, que copio a continuación:
    HAU!!! A mi siempre me gustaron los indios, porque ya en esa época me daban pena el trato que tuvieron que sufrir por los blancos, aunque de esas cosas no entendía. Fueron siempre mis preferidos, en parte, porque recuerdo aquella india con su larga trenza... y las mujeres ya me atraían desde muy pequeño y andaba loco por esas trenzas. No he cambiado mucho.
    Tampoco recuerdo que me vistieran por carnaval.
    Lo que me hubiese gustado tener ese traje de indio que luces en la foto, pero me conformé con aquellas figurillas de goma...
    Estás que ni Brad Pit estaría más atractivo.
    Un fuerte abrazo a pesar de que la envidia, dicen que es cochina.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que las indias de las películas solían ser muy guapas, amigo.
      Yo tampoco recuerdo que me disfrazaran nunca, excepto de marinerito para la primera comunión...
      ¡Ya quisiera el Brat Pit un traje de indio como ese!
      Un abrazo Joshemari.

      Eliminar