sábado, 4 de enero de 2020

QUERIDOS MONARCAS



Sí, ya sé que fue hace mucho tiempo. Pero espero que los Reyes Magos aún recuerden que, mediada la década de los ochenta del pasado siglo, quien escribe estas líneas realizó funciones de escolta uniformado en el desfile de Sus Majestades por las calles de Gijón.
Así que, si sus regias memorias no fallan, seguro que sabrán premiar la fidelidad y el esfuerzo ––y el frío que pasábamos, qué coño–– con abundantes y majestuosos regalos. De lo contrario alguien podría pensar que en sus mentes hay lagunas propias de la edad y entonces, queridos monarcas, de ser eso cierto… ¡que Dios nos coja confesados!

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