jueves, 29 de diciembre de 2011

CAFÉ GIJÓN - ENERO 2012


Pues eso, lo que dice el cartel: durante el próximo mes de enero se exponen en el Café Gijón varias obras de mi serie Vida y Color (si queréis saber de qué va lo podéis ver aquí )

A los que os pille cerca podéis pasar por allí y me comentáis qué os parece (ya sabéis: aunque sea la verdad) Para los que estéis lejos haré una entrada con fotos de la expo y así os podéis hacer una idea.
¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

lunes, 26 de diciembre de 2011

OTRA MARINA QUE NO LO ES

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Vuelvo al formato vertical para intentar reflejar otro retazo de la costa asturiana. En esta ocasión es, de nuevo, un rincón a orillas de la Ría de Villaviciosa.

jueves, 22 de diciembre de 2011

EN NAVIDAD

Acuarela sobre papel guarro 300 gr (24x32 cm)

Un paisaje nevado muy propio de estas fechas, con el que os deseo de corazón unas muy felices fiestas, y que el nuevo año sea un camino de rosas donde todas las noches sean Nochebuena y todos los días sean Navidad.

martes, 20 de diciembre de 2011

ABANDONO POR DERRIBO




















Estos dibujos, realizados hace ya algunos años, muestran ventanas y balcones de edificios abandonados -algunos ya en ruinas- del barrio del Natahoyo (Gijón). Se trata de una zona próxima a los astilleros que, en aquellos días previos al crack inmobiliario, se presumía que iba a ser derruida para la posterior construcción de edificios de lujo con vistas al mar.
A día de hoy, en plena crisis mundial, todo sigue igual. Los edificios abandonados continúan a la sombra de las grandes grúas de los astilleros, que afortunadamente siguen construyendo barcos en la costa gijonesa.




















Dibujos realizados con estilógrafo y coloreados con lápices acuarelables

sábado, 17 de diciembre de 2011

NAVIDAD, ERRE QUE ERRE



Este año me pilló despistado. La Navidad, digo. Llegó de repente y se me echó encima como a traición, cuando menos la esperaba. Sí, ya sé que es difícil pero ocurrió. A pesar de la interminable retahíla de anuncios de colonia en la tele y de los catálogos de juguetes que cada dos por tres aparecen en mi buzón. A pesar también de que las grandes superficies ya llevan dos meses vendiendo turrón, engalanadas con toda clase de brillantes ornamentos propios de tan señaladas fechas. Y a pesar, sobre todo, de que la dichosa lotería ya está a la venta desde los calurosos días del verano. ¿Y si cae aquí?, preguntaba un cartel de una céntrica administración cuando volvía tranquilamente de la playa arrastrando las chanclas una tarde de agosto. ¡Pues que caiga, coño!, pensaba yo camino de la ducha y con la mente puesta en una cervecita bien fría.
Me pilló despistado, decía, lo que me obligó a comprar los regalos en plena vorágine navideña. Uno que, siempre previsor, acostumbra a adelantar las compras y nunca había vivido semejante experiencia. Pero este año ahí me tienen en medio del tumulto, frente a un escaparate con falso vaho en los cristales buscando desesperadamente un detalle que me saque del apuro, mientras un Papá Noel de barba carnavalera –ho, ho, ho– se empeña en dar un caramelo a una niña que, aterrada, intenta esconderse entre las piernas de su yaya. Es por la ilusión, trata de justificarse la abuela. Pero… ¿qué ilusión, señora? ¡La niña tiene miedo! ¿Y quién no? ¿No ve que es igual que el hombre del saco vestido de mamarracho?
Entré en la tienda, dejando al falso Santa Claus (si es un tío… ¿porqué le dicen santa?) tocando la campana sin dejar de hohohear. ¡Qué gentío! ¡Qué jolgorio! ¿Tanto me despisté que ya son las rebajas de enero? No amigos, porque el establecimiento en cuestión incita a la compra masiva de regalos navideños haciendo sonar por el hilo musical uno de esos villancicos importados que todo el mundo conoce:
Güigüichu a merri crismas / güigüichu a merri crismas / güigüichu a merri crismaaaas / ana japi niu ller
Después de un buen rato sufriendo empujones derivados de la euforia colectiva encontré lo que buscaba para mi mujer (y si no le gusta no importa señor, porque tenemos cheque-regalo para que lo pueda cambiar por el artículo que quiera). La verdad es que a mí sí me importa el hecho de que mis regalos gusten o no a su destinatario, pero en ésta ocasión no me quedó más remedio que arriesgar. Cogí el artículo en cuestión y me dirigí a la caja. ¡Qué cola! ¡Qué jaleo! ¿Lo regalan o qué?
Señorita Lorena acuda a línea de caja
¡Pues me van a dar aquí las uvas! Habrá que armarse de paciencia. ¿Es usted el último? No, la última es usted que acaba de llegar. Mientras tanto música ambiental con otro tema navideño de allende nuestras fronteras:
Adeste fideeelis / Felipe adoremus / Felipe adoreemus…
¿Felipe? ¿Quién será Felipe? Yo siempre pensé que a quien se adoraba era al Jesusito de toda la vida. La señorita Lorena tiene unos ojazos color violeta como mínimo de la talla tresequisele, y con su llegada parece que la cola avanza un poco más rápido. En los altavoces cambio de tercio para deleitar al personal con la voz de Bin Crosbi y su
Llinguelbel, llinguelbel / llinguel ol de güei…
A este le quería ver yo rascando la botella de Anís del Mono con la cucharilla de café y cantando a voz en grito el
Arre borriquito / arre burro arre / arre borriquito…
¡Qué mala leche tiene usted, con lo mal que pronuncian la erre los extranjeros! Pues también es verdad. No sé, déjeme pensar… otro cualquiera, por ejemplo:
Ay del chiquirritín chiquirriquitín / metidito entre pajas / ay del chiquirritín chiquirriquitín…
La señorita Lorena hizo un lazo, que con destreza sujetó a mi regalo –bueno: al de mi mujer– mediante un pequeño adhesivo en el que reza la inscripción “Deseo que te guste” (lo de “y si no te jodes y vienes con tu vale-regalo a intentar cambiarlo por otro artículo en plenas rebajas de enero” no les debía caber en la pegatina). ¿Tarjeta o efectivo?, preguntó mientras me tenía obnubilado con el tamaño de sus ojos (y, si he de ser sincero, con el de su escote también).
El Papá Noel de pega sigue asustando a los niños, enfundado en su ridículo pijama rojiblanco. Aún me quedan regalos por comprar, así que me voy en busca de otro comercio donde seguro me espera una legión de sonrientes señoritas Lorenas, con su maestría haciendo lazos y paquetitos, sus ojazos y sus escotes. Y donde, no les quepa duda, puedo volver a escuchar –esta vez en versión chilau– güiguichus, Felipes y llinguelbeles.
Antes, en la calle iluminada con luces de colores y abarrotada de gente cargada de bolsas y paquetes, me cruzo con un grupo de chavales que, armados con panderetas de plástico, piden el aguinaldo entonado el
Hacia Belén va una burra rinrrín / yo me remendaba yo me remendé / yo me eché un remiendo…
Echo un par de monedas en el bote y continúo contento mi camino. Y es que cantan que da pena oírlos, pero... ¡qué bien pronuncian las erres los jodíos!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

A TIRO FIJO

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (16x35 cm)

Sin titubeos. Esta vez coloco el papel en posición horizontal. Es el mismo tema de hace unos días pero en esta ocasión en apaisado, tal como propusísteis muchos de los que pasásteis por aquí.

Gracias a todos por vuestras visitas, comentarios y consejos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

A LO TONTO

Así comencé mi colección, como empiezan muchas cosas importantes en esta vida: ¡a lo tonto!. Con estas ocho pipas que mi padre tenía olvidadas en un cajón desde que, ya hacía varios años, había dejado de fumarlas.

Se trata de pipas de corte clásico, todas ellas elaboradas en raiz de brezo. Un buen día las rescaté, utilizándolas en mi casa como elementos decorativos. Pronto la colección comenzó a crecer -también a lo tonto- hasta la actualidad, que ya no tengo sito en casa para exponerlas.






Tres pipas modelo Billar, el diseño más famoso y popular del mundo. Dos son de la firma Bruken y la otra, la del medio, es una Cliper. Clark Gable y Bing Crosby son dos personajes de fama mundial que solían fumar este tipo de pipas.















Otro trío de pipas, en esta ocasión modelo Dublín, con su característica cazoleta en disminución hacia abajo. La primera es una Mión Texas y las otras dos marca Bruken. Durante mi época de fumador éste era el modelo con el que me encontraba más cómodo.













Ideal para largas fumadas, esta pipa modelo Rodesiana curva se caracteriza por el gran tamaño de su cazoleta. Por su capacidad y peso es más propia para la lectura que para el paseo. Es de la marca Cliper.







También de la casa Cliper, esta pipa modelo Principe se caracteriza por su cazoleta esférica y achatada. Recibe este nombre por haber sido diseñada por el Príncipe Alberto.

jueves, 8 de diciembre de 2011

¡QUIÉN SABE!


El papel estaba ante mí aún virgen, fijado al tablero y retándome desde su blanco inmaculado. Yo dibujaba en el aire, moviendo el lápiz a un par de centímetros, sin atreverme a marcar sobre él ni una sóla línea. INDECISIÓN.

¿Horizonte alto o bajo? ¿Predominio de cielo o de mar? ¿Protagonismo de aire o de agua? DUDAS.

Después solución salomónica: una acuarelilla de cada manera a modo de prueba. ¿Qué cual es mejor? ¡QUIÉN SABE!

Indecisión . Dudas. ¡Quién sabe!

Ambas acuarelas sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

lunes, 5 de diciembre de 2011

ABUELITA DISNEY


La conocía porque a lo largo de mi vida –corta vida, ya que debía tener trece o catorce años– había visto en numerosas ocasiones como daba de comer a las palomas en la entonces Plaza del Alférez Provisional (hoy Campinos de Begoña, aunque para los gijoneses siempre fue y será la Plaza de los Patos). También la conocían las palomas, ya que cuando la veían aparecer se formaba una nube de aves a su alrededor que sólo desaparecía cuando se agotaban las migas de pan con que las alimentaba.
Era una anciana de pelo blanco y ojos inmensamente claros que se desplazaba siempre lentamente, demostrando con su parsimonia que las prisas del resto del mundo no le afectaban en absoluto. Una de esas personas que, con su sola presencia, parece que transmite serenidad a los demás mortales.
También escribía versos -decían que era poetisa, aunque lo cierto es que nunca llegué a leer ninguna de sus rimas- y viendo la dulzura y cariño con que hablaba a las palomas les juro que parecía una abuelita sacada de una película de la factoría Disney.
Una tarde de fin de semana que me encontraba sólo, vaya usted a saber porqué razón, acudí al pase de las cinco y cuarto del Cine Albéniz. La sesión era numerada así que, tras buscar la localidad que indicaba mi entrada, me instalé en la butaca a esperar tranquilamente el comienzo de la proyección. Imagínense mi sorpresa cuando instantes más tarde el acomodador señaló con su linterna el asiento contiguo al mío, indicando a la encantadora anciana que ocupase esa localidad. No crean que exagero si les digo que me sentía importante sentado junto a aquella señora que emanaba tanda bondad. Yo, alguien insignificante, viendo la misma película que la amiga de las palomas -símbolo inequívoco de la paz- y compartiendo posabrazos con persona de tanta sensibilidad y tan basta cultura.
La anciana comenzó a quitarse la chaqueta y pronto mis sentimientos hacia ella cambiaron por completo. Lo que emanaba de los sobacos de la vieja no era precisamente bondad, sino un tufo a rancio que me dejó noqueado a los pocos segundos. Pronto de sus pies llegaron hasta mi nariz efluvios que eran símbolo inequívoco de que no los había lavado desde hacía mucho tiempo. Me sentí mareado mientras el Generalísimo Franco inauguraba un pantano en el NODO, y cuando la turista un millón de no sé qué año recogía su ramo de flores y comenzaba a bajar por la escalerilla del avión yo me fui al servicio a respirar.
No es que el water del Albéniz oliera a rosas precisamente, pero pónganse en mi lugar: ¡cualquier cosa era mejor que aquello!. Creo que si llego a permanecer en mi butaca por más tiempo habría muerto por asfixia antes de que finalizase la proyección.
Cuando sonó el timbre anunciando el comienzo de la película aún esperé unos instantes para regresar a la sala. Amparándome en la oscuridad me senté en el primer asiento que encontré libre -alejado de la vieja, claro- a tiempo para leer en la pantalla Directed by . . ., eso que siempre figura en los films de Hollywood al finalizar los créditos, justo antes del comienzo de la trama.
No tengo pruebas al respecto pero estoy seguro de que, cuando aquella tarde acabó la película, se tuvieron que pulverizar en el Albéniz varios botes de ambientador para eliminar el tufillo que la vieja había repartido generosamente por la sala.
Aunque parezca incríble, algunos años después se llegaron a estrenar películas con olor. Con la entrada entregaban unos pequeños cartones aromatizados que el público debía oler en determinadas escenas. El sistema fue un fracaso, ya que los aromas se mezclaban de tal manera que el ambiente en la sala se volvía irrespirable.
Aún así jamás veo una película Disney si antes no me permiten olfatear a la abuelita. ¡No vaya a ser que se convierta en la vieja bruja del cuento!

viernes, 2 de diciembre de 2011

PUES . . . ¡OTRO ÁRBOL!

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Es esta ocasión un arbolillo al borde del Cantábrico, que estoicamente soporta el ya frío aire del nordeste y las borrascas atlánticas que llegan de Galicia.

Eso sí: como recompensa siempre le quedan esas vistas espectaculares en primera línea de acantilado.

martes, 29 de noviembre de 2011

LUCES

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Que la mayoría de los seres humanos sentimos una fascinación especial hacia los faros es algo conocido, claro. Pero cuando además el faro en cuestión se encuentra en un entorno privilegiado como en este caso, uno puede darse el placer de perder el tiempo -¿perder?- regocijándose en su contemplación.

Es el Faro de Luces, que desde la localidad homónima vigila la entrada al puerto de Lastres.

sábado, 26 de noviembre de 2011

RODILES

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Continúo con el mismo formato vertical, aunque en esta ocasión no se trata de una marina propiamente dicha, sino más bien un rincón en la playa de Rodiles.

El entorno de este arenal, situado a la derecha de la desembocadura de la ría de Villaviciosa, posee un indudable valor ecológico y paisajístico.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

DÍA INTERNACIONAL DE LA ACUARELA

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Ya sé que no es gran cosa esta acuarelilla para celebrar día tan señalado, pero creo que cada uno puede aportar su granito de arena dentro de sus posibilidades.

Como véis sigo en la misma línea, dando otra vuelta de tuerca al mismo tema que en las entradas anteriores. Lo cierto es que estoy disfrutando últimamente con los pinceles, y si de paso -a base de trabajo y repeticiones- aprendo algo pues . . . ¡miel sobre hojuelas!

domingo, 20 de noviembre de 2011

BAJANDO EL HORIZONTE

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Esta vez nada de que las normas están para saltárselas, así que sigo vuestro consejo y bajo un poco la línea del horizonte (ya sabéis: 1/3 de mar y 2/3 de cielo)
Y teníais razón, claro. Con esta composión la acuarela sale ganando. ¿O no?

jueves, 17 de noviembre de 2011

LANCHAS

Acuarela sobre papel Art&Desing 220 gr (35x16 cm)

Desde las últimas marinas que os mostré ya realicé varios intentos, y esta es la primera acuarela que se libra de ir directamente a la papelera (al menos de momento)

Como véis sigo peleándome con la mar salada. Ya veremos quien gana . . .

lunes, 14 de noviembre de 2011

PLUMIFEROS




















Dibujando el otro día en el Museo Marítimo de Luanco los pajarracos que véis ahí arriba, me acordé de estos otros que muestro debajo del texto, realizados hace tiempo en el Parque de Isabel la Católica de Gijón.

Los del museo están dibujados con rotulador calibrado y los del parque con plumas estilográficas de diferentes colores (en ambos casos utilicé también un pincel de agua). Pero la diferencia más significativa no es el material utilizado, sino el hecho de que los primeros posaron inmóviles dentro de una vitrina, mientras los otros corrían y nadaban sin parar un instante.

Como modelos quizá sean mejores los disecados, pero la verdad es que prefiero dibujar los que están vivos y coleando, con la dificultad que ello conlleva.



viernes, 11 de noviembre de 2011

TIROLESAS




















Diseñadas por un médico austriaco, en el siglo XVIII fueron muy populares en su país de origen, así como en la vecina Alemania.
Se trata de pipas de porcelana de grandes dimensiones, que suelen estar decoradas con escenas costumbristas. Su cazoleta, que casi siempre lleva una tapa metálica, no va conectada directamente al tubo sino a una cámara de condensación, ya que la porcelana no transpira y la humedad de la combustión se va depositando en este depósito.

Las dos piezas que muestro forman parte de mi colección desde hace tanto tiempo que ya no recuerdo cómo llegaron a mis manos (creo que me las regaló mi mujer en alguna fecha señalada)

martes, 8 de noviembre de 2011

OTRA VEZ LA RÍA


Mientras los bichitos siguen devorando las entrañas de mi pecé, me armo de paciencia para trabajar con este sistema instalado de forma provisional y subo otras dos acuarelas de la Ría de Villaviciosa.

Hace unos días me había comprometido a mostrar más y mejor. Es evidente que la primera parte del compromiso -más cantidad- está cumplida. En cuanto a la segunda parte -mejor calidad- no me atrevería a asegurarlo tan tajantemente.



Acuarelas sobre papel Art&desing 220 gr. (16x35 cm)

sábado, 5 de noviembre de 2011

BAJAMAR


Por lo visto unos virus han tenido la gentileza de visitar mi ordenata, dedicándose a freir sus tripas con la idea de dejarme incomunicado durante una temporada.

Mientras la cosa se arregla mi hija instaló un sistema operativo muy raro, con unas extrañas pantallas por las que me muevo como de puntillas, con cuidado de no alertar a los bichitos y poder así publicar estas dos acuarelas de la Ría de Villaviciosa.

La próxima vez más y mejor. Si los virus no me descubren antes, claro...




Ambas acuarelas en papel Art&Desing de 220 gr. (16x35 cm)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

LA SANGRE ALTERA (LA PRIMAVERA)


Quedaba poco más de un mes para que terminara el curso, así que ya teníamos a la vuelta de la esquina los temidos exámenes finales. Estudiábamos Cuarto de Bachillerato, un curso importante ya que era el último que íbamos a hacer en el colegio, antes de comenzar el siguiente en el instituto. Naturalmente los estudiantes siempre quieren aprobar, pero en este caso el deseo era mayor ya que nadie quería quedar en el colegio repitiendo y ver como los demás se iban con el título de Bachiller Elemental bajo el brazo.

Por si esto fuera poco todo el mundo te presionaba recordándote que tenías que estudiar: tus padres, sus amigos, los profesores y hasta Rita la Cantaora se inmiscuía en tus asuntos y sentía de pronto el deber de aconsejarte que hincaras los codos, que ya quedaba poco y que después todo el verano por delante para disfrutar.

Pero tú de estudiar mas bien poco, la verdad. Corría el mes de mayo –el mes de las flores se le llamaba antes (de las flores a María, claro)– y el sol lucía en todo su esplendor (antes las primaveras eran tal y como las describían los libros de texto de los parvulitos, no como ahora que la cosa meteorológica anda un poco revuelta), y lo que menos apetecía a uno era ponerse a empollar Geografía, Aritmética o Historia de España y Universal.

El sol brillaba, decía, y de las estanterías de las fruterías iban desapareciendo las naranjas y demás frutos propios del invierno, para dejar sitio a los primeros albaricoques, fresas y melocotones, aunque a precios aún desorbitados al ser los primeros de la temporada. De los escaparates de las mercerías iban retirando los anuncios de “Se cogen puntos a las medias” porque las mujeres ya iban en “pierna” e incluso, las más modernas y atrevidas, con zapatos abiertos tipo Topolino. Los días más calurosos los caballeros ya vestían los veraniegos pantalones “mil rayas” y calzaban zapatos de rejilla.

Probablemente, si nada es esto hubiera ocurrido, los estudiantes de Cuarto tampoco habríamos estudiado, pero no se me puede reprochar no haber buscado unas disculpas harto románticas. Y eso que todavía no les hablé de las chicas, esa rara especie de la naturaleza que pocas fechas atrás nos hubiese importado un bledo que se extinguiera de la faz de la tierra (siempre nos habían parecido bobas, ridículas, cretinas, tontas . . .) y sin embargo ahora nos traían por la calle de la amargura.

Recuerdo como tonteábamos mientras aquellas tres chicas nos miraban entre risitas y comentarios. Estuvimos así varias semanas, nosotros haciendo el idiota y ellas riendo sin quitarnos ojo, hasta que un día Diptongo, harto de disculpas y disertaciones, decidió que había llegado el momento de pasar a la acción. Pérez y yo alegamos mil y una razones que aconsejaban dejarlo para mejor ocasión, hasta que en un momento de la conversación nos espetó: “porque . . . ¿los tenemos bien puestos o no los tenemos bien puestos?”. Y resultó que los debíamos tener colocados de maravilla, porque de aquella misma tarde no pasó y concertamos una cita para el domingo siguiente.

Tras siete días decidiendo cual iba a ser nuestra forma de comportarnos y qué tipo de ropa era conveniente vestir en una primera cita, nos presentamos a la hora convenida luciendo nuestras mejores galas y la mejor de nuestras sonrisas. Pero resultó que a aquellas tres lo único que parecía importarles era la profesión de nuestros padres. Una de ellas presumía de que su progenitor era médico, otra que abogado y a la tercera –aquella morena de pelo corto que tenía un aire a lo Sirley McLain– no se le ocurrió otra cosa que decir que su papá era el propietario del Cine Fac.

Nosotros sabíamos, como el resto de habitantes de Gijón, que el Fac pertenecía a los curas de la Parroquia de San José. Así que, ante tal muestra de pijerío, no nos quedó más remedio que salir por pies.

Ya ven, nuestra primera aproximación al sexo opuesto y la cosa no había salido precisamente como lo habíamos imaginado, lo cual no es óbice para que lo volviéramos a intentar en ocasiones venideras. ¡Y con más ahínco si cabe!

Eso sí, a la morenita de nariz respingona –si quieren que sea sincero era la que más me gustaba de las tres– le quedó de por vida el sobrenombre de “la hija del cura”.

domingo, 30 de octubre de 2011

BUEÑO

Acuarela sobre papel Guarro 300 gr. (23x30 cm)

Ayer se celebró el Certamen de Pintura Rápida de Bueño, y me acerqué hasta ésta localidad del Concejo de Ribera de Arriba a conocer el fabuloso ambiente pictórico que, a lo largo del día, se vivió por todos los rincones del pueblo.

Hubo récord de participación y gran nivel en las obras presentadas, entre las que no figuró esa acuarelilla que os muestro, realizada como mero entretenimiento (aún queda mucho camino para poder pensar siquiera en presentarme a este tipo de eventos)

Fue una magnífica jornada en muy buena compañía. ¡Para repetir, sin duda!

jueves, 27 de octubre de 2011

UN PAR DE APUNTES


Tenía planeado salir por ahí a dibujar, pero amaneció lloviendo y ventando y me rajé. Cambié de planes y, tirando de archivo fotográfico, pinté este par de acuarelillas de la Playa de La Espasa.

Mi idea inicial fue trabajar rápido sobre un papel de pequeño formato (poco mayor que una postal) e intentar conseguir ese acabado de aspecto espontáneo y desenfadado que siempre admiro en los apuntes de los grandes acuarelistas.

Al final, como siempre, no supe parar a tiempo y retoqué demasiado como para considerar cumplido el objetivo que me había marcado.

lunes, 24 de octubre de 2011

FAUNO


Ya hacía años que tenía en mi vitrina este proyecto de pipa, un trozo de brezo con boquilla que algunas firmas comercializan con el hornillo y la vía de aire ya perforados.

Pues bien, un buen día se me ocurrió ponerlo en manos de mi amigo Mario (ya os hablé de él aquí y aquí), que pocas fechas después me devolvió de la siguiente guisa:


Él dice que lo único que hizo fue tallar el rostro de un fauno, pero yo sostengo que lo que realizó es una pequeña obra de arte.

Si creéis que es fácil, ánimo: ¡también tengo este otro esbozo esperando a que alguien se decida a tallarlo!

viernes, 21 de octubre de 2011

LORO


Acuarela sobre papel Cartiera Magnani 300 gr. (25x17 cm)


Aquel año el Tour de Francia se celebró en mi barrio. Sí, sí, allí mismo: ¡frente al portal de mi casa!. Los mejores ciclistas del mundo se disputaban los triunfos de etapa sobre circuitos pintados con tiza en la acera.

Recuerdo una tarde en la que José Manuel Fuente estaba imparable montado sobre una chapa de refresco e impulsado por mi dedo corazón. Nada que ver con el Ocaña / Pepsi-Cola de Diptongo o el Eddy Merchs / Bitter Cinzano de Pérez, que avanzaban mucho más lentos y se salían del circuito cada dos por tres. Aquel día mi Tarangu / Mirinda se portó, deslizándose entre aquellas líneas blancas sin rozar apenas el suelo.

Más tarde, tras ganar casi todas las etapas y dejar a mis contrincantes sin chapas, alguien propuso ir a ver al loro que, no muy lejos de allí, una vecina sacaba a diario a tomar el aire a la ventana.
–Pero si sólo sabe decir cuatro tacos– comenté sin mucho entusiasmo.
–¡Qué dices tío! ¡Sabe hablar perfectamente!
–Yo sólo le oí los insultos de siempre.
–¡Pues yo le enseñé a decir nombres de futbolistas!
–Venga ya . . .
–Si dice el nombre de un futbolista . . . ¿nos devuelves las chapas que ganaste?
–¡Hecho!
No habían pasado cinco minutos y ya estábamos bajo la ventana del loro, con Diptongo dispuesto a iniciar una conversación con el pajarraco parlanchín.
–Lorito . . . ¡dime el nombre de un futbolista!
JJJOPUTA, JJJOPUTA.
–No hombre: un arbitro no, ¡un futbolista!
KRRRUIFF, JJJOPUTA, KRRRUIFF.
–¡Ahí está! ¿Lo viste? Venga p´aca esas chapas.
–¿ . . .?
–Cruyff, tío. ¡Johan Cruyff!
KRRRUIFF, KRRRUIFF.
–Y ese . . . ¿quién es?
–¡Del Ajax, chaval!
–Yo pensé que iba a nombrar a alguno del Sporting.
–Sí hombre: ¡o la alineación entera del Madrid, no te fastidia!. Suelta ya esas chapas . . .
Y así fue como, muy a mi pesar, tuve que devolver los preciados trofeos que había ganado en buena lid. No sin antes acordarme de la madre del loro, claro.

martes, 18 de octubre de 2011

DESPUÉS DE LA CURVA

Acuarela sobre papel Guarro 300 gr. (38x25 cm)

Siempre que pinto uno de estos paisajes me pregunto qué habrá más allá, en ese espacio que la vista del espectador nunca alcanza a ver.

En éste caso me cuestiono qué habrá después de la curva, con qué me encontraría si pudiese avanzar por esa senda creada con agua y pigmento. Puedo dar rienda suelta a la mente y fantasear con muchas situaciones, que seguro no coinciden con las que los demás pueden llegar a imaginar.

Porque, vosotr@s . . . ¿qué creéis que hay tras ese recodo del camino?

sábado, 15 de octubre de 2011

GIJÓN - CUADERNOS DE VIAJE (III DE 2011)

CUADERNO DE FABRICACIÓN CASERA
(PAPEL ART&DESING - 24x18 CM)
AÑO 2011 - TERCER TRIMESTRE


LA PROVIDENCIA
Acuarela


LA PROVIDENCIA
Estilógrafo y lápiz acuarelable


LA PROVIDENCIA
Acuarela


EXPOSICIÓN FESTIVAL AÉREO
Pluma estilográfica y pincel de agua


EXPOSICIÓN FESTIVAL AÉREO
Pluma estilográfica y pincel de agua


LA PROVIDENCIA
Estilógrafo y acuarela


LA PROVIDENCIA
Estilógrafo y acuarela


CASA ROSARIO ACUÑA
Acuarela