domingo, 30 de enero de 2011

¿QUE PASA, TRONCO?

Acuarelas Van Gogh sobre Fabriano 300 gr (26x36 cm)

Siempre me gustó dibujar árboles. Disfrutaba -y aún disfruto- dibujando sus troncos, ramas y hojas. El problema llegó cuando comencé a pintar a la acuarela. Entonces la cosa se complicó y los árboles nunca quedaban como yo quería.

Empezaron las complicaciones cuando intentaba reproducir los troncos. Pinté innumerables paisajes con árboles y bosques como protagonistas, y ninguno se libraba de irse directo a la papelera. Fueron tantos los intentos frustrados que llegué a la conclusión de que, si no solucionaba pronto esta situación, iba a acabar con todos los árboles del planeta de tanto papel como malgastaba.

Poco a poco aprendí que, tratándose de una acuarela, lo mejor es guardarla temporalmente para volver a verla pasado un tiempo. También que es preferible observar la obra en su conjunto, y no analizando minuciosamente cada detalle de la misma. Y, sobre todo, que un pass-partout y un cristal hacen maravillas.

Esta acuarela es una de las primeras que consiguió el indulto. La guardé, la volví a ver pasados unos días, y decidí destinarla a la carpeta de "yaveremosquepasacontigo".

También podría contaros cómo me va con el tema del follaje, pero mi mujer no me permite hablar de nuestra vida privada.

viernes, 28 de enero de 2011

GRACIAS MÓNICA

RETRATO DE OÑERA CON PLANCTON Y UN ÁRBOL DEL
PARQUE DE LOS PERICONES, EN GIJÓN
ACRÍLICO SOBRE PAPEL - 40x30 cm
AUTORA: MÓNICA EMEBEZETA

Hoy es uno de esos días para no olvidar. Sí, ya sé que es un viernes corrientucho del mes de enero, el último de la empinada cuesta. Para colmo llueve y hace un frío del copón, pero para mí es un día espléndido.

Sí amigos porque cuando, a primera hora de la mañana, compruebo si hay novedad en alguno de mis blogs favoritos, me encuentro con este retrato. Y ahí me tenéis: incrédulo ante la pantalla, con el Colacao humeante en una mano y rascándome la calva con la otra.

Su autora: Mónica Emebezeta, esa periodista que desde Palma se define a sí misma como freak, painter y xorca funcional. A mí estos palabros me pillan un poco mayor, la verdad. Yo la definiría como una artista de las emociones, de esas que sus obras no te dejan pasar de largo, sino que te invitan a detenerte y reflexionar (¡qué difícil es conseguir eso con los cachivaches de pintar!)

¿Y como persona? Ufff, no me gusta poner etiquetas pero, aunque no nos conocemos personalmente (ojalá algún día . . . ), puedo adelantaros que es persona sensible y de gran corazón.

Gracias Mónica por alegrarme el día (el día no: ¡el año!), por el maravilloso retrato y por . . . ¡todo!.

Un beso.

jueves, 27 de enero de 2011

ELOGIO A CHILLIDA

Acuarelas Van Gogh sobre papel Art&Desing 220 gr (25x11 cm)


En algún sitio leí que Chillida se preguntaba si no sería el horizonte la verdadera patria del ser humano. De ahí, supongo, su homenaje frente al mar Cantábrico en la costa gijonesa.

El Elogio del Horizonte es una impresionante escultura abstracta ubicada desde el año 1990 en lo alto del Cerro de Santa Catalina. Se trata de una estructura de 10 metros de altura construida con 500 toneladas de hormigón, que sólo un genio podía conseguir que resultara ligera a los ojos del espectador.

Acogido en principio con reticencia por buena parte de los gijoneses (los más mayores lo llamaron Eulogio y otros, con mucha sorna, lo compararon con el váter de King Kong), el Elogio del horizonte se convirtió con los años en uno de los iconos representativos de la villa de Gijón.

He aquí mi modesto homenaje a esta obra y, sobre todo, a su autor Eduardo Chillida.





















Estilógrafo y lápiz acuarelable (cuaderno de fabricación casera)

lunes, 24 de enero de 2011

MAS ANIMALINOS

-Papi, papi: dibújame una jirafa.
-Vale . . . ¡eso está chupao!- aseguré mientras pensaba: ¿cómo será el careto de una jirafa?. Tengo que ganar tiempo.
-Ahí tienes: un gato con gafas.
-¡Un gato no! . . . ¡Una jirafa!
-Ah, te había entendido mal. Pero . . . ¿cómo son las jirafas?.
-Viven en la selva y comen las hojas de los árboles.
-¡Ese es un mono!
-Pero vive en la selva y come en los árboles.
-La jirafa no se sube a los árboles.
-Entonces . . . ¿cómo come las hojas?
-Porque tiene el cuello muy largo.
-¡Haber empezao por ahí!
-¡Un avestruz no!. Una JI-RA-FA.
-Pues no sé . . . ¡como no me des más datos!
-Tiene manchas en el cuerpo.
-Pobre, habrá que llevarla al médico.
-Que no está mala. ¡Qué es así!
Ya empezaba a cansarse del juego, así que me arriesgué y dibujé una jirafa cuellilarga, feliz y contenta toda llena de manchas.

jueves, 20 de enero de 2011

MICHELANGELO

Lápiz de grafito sobre papel Studio de Guarro

Aunque no se consideraba dibujante, sino escultor, realizó éste retrato de su pupilo Andrea Quaratesi. Me refiero, claro, a Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, más conocido por todos nosotros como Miguel Ángel. Así, con confianza, como si fuese el vecino del tercer piso.

Sirva éste dibujo a lápiz (el maestro realizó el original a tiza negra sobre papel) como modesto homenaje y muestra de admiración a este genial artista.

¡Y a ver si se me pega algo!

martes, 18 de enero de 2011

¡¡GRACIAS JUANANTO!!



En el blog "Ladrones de Cuadernos" organizamos un intercambio de cuadernos entre todos aquellos que quisieran participar (en realidad lo organizó todo Conchy, magníficamente por cierto).

Hoy ha llegado mi cuaderno (sí, esa joya que veis en la primera imagen). Me lo envía Juananto, viajero incansable, cuadernista de raza y dibujante ejemplar (a pesar de que se define a sí mismo como simple aficionado a dibujar). Todo esto se puede comprobar en http://juanantodibuixos.blogspot.com/.

Además de la maravillosa portada (se le ocurrió la genialidad de pegar una Bandera de Oración del Monasterio de Thiangboche), de esa primera página donde queda claro que el cuaderno es para mí (lo siento chicos) y del marca-páginas, Juananto va y me regala una acuarela del Peñón de Ifach, esa roca que se alza más de 300 m. sobre el mar de Calpe.

Pero no queda ahí la cosa porque, no contento todavía, en la siguiente hoja me obsequia con un dibujo acuarelado del Monasterio de Thiangboche, templo budista nepalí.


Por si no se ve bien, el texto dice: "Chorten del Monasterio de Thiangboche situado a los pies del Ama Dablam (6.921 m), con las banderas de Oración o Caballos del Viento (Lung-ta) que esparcen las oraciones al mundo"
"En la portada una Bandera de Oración"

Como podéis ver soy un tio con suerte porque . . . ¿es o no es una joya éste cuaderno?

Gracias de corazón, Juananto. Espero que recibas de tu amigo invisible una sorpresa casi tan buena como ésta (casi, porque igual es imposible).

lunes, 17 de enero de 2011

LOCO POR LA ACUARELA


Acuarelas Van Gogh sobre papel Cartiera Magnani 300 gr (26x36 cm)

Comentaba no hace mucho Susana Lanau, compañera en el blog "Ladrones de cuadernos" y excelente acuarelista (lo podéis comprobar en http://susanalanauacuarelas.blogspot.com/), que suele acompañarse de buena música cuando pinta a la acuarela (Eric Clapton, Queen y Serrat creo que mencionó).

Bueno, pues yo no. No es que me parezca desacertado el método de Susana (¡todo lo contrario!), pero ocurre que el pequeño rincón de mi hogar donde suelo dibujar y pintar ya tiene banda sonora incorporada.

Y no hablo del ruido del tráfico, ni del timbre del telefonillo (correo comercial, ¿me abre por favor?), ni tampoco de las llamadas telefónicas indeseadas (no señora, ¡aquí no vive su amiga Ludivina!). A lo que me refiero es a la vecina de enfrente, esa que canta a la par que realiza sus labores domésticas. ¡Qué voz!. No os lo podéis imaginar. Si se inventara un concurso en la tele para cantantes malos, tipo Operación Fracaso por ejemplo, no creo que a esta señora le permitieran presentarse al casting siquiera.

¡Y qué memoria!. La tía se sabe el repertorio completo de la historia de la copla, desde que se inventó hasta nuestros días. Sin ir más lejos, comencé esta acuarela pintando el cielo en compañía de María de la O, esa que tan desgraciaita es teniéndolo tóo, y la termine retocando esos postes que dan profundidad al paisaje mientras me enteraba de la historia de La Zarzamora, esa otra que a toas horas llora que llora po los rincones.

Obviamente, durante la realización de los pasos intermedios de la pintura, me acompañaron todo tipo de relatos truculentos sobre desamores y desgracias. Así que no es raro que, viviendo esta situación casi a diario, esta angustia me lleve a caer en un grave cuadro depresivo.

Si es que no hay mente que pueda soportar tanta desdicha. Estoy pensando ponerme en manos de profesionales especializados que me puedan ayudar, que ya me estoy imaginando recostado en el diván del psicólogo:
-Y vos, ¿porqué decís que estás loco?
-Por pintar a la acuarela
-¡Qué boludo! Eso debería relajarte, ché.
-Si yo te contara . . .

viernes, 14 de enero de 2011

EL HERMANÍN



Los dos vaqueros se adentraron en el campamento indio totalmente desarmados, pero aún así los pieles rojas desconfiaban y no dejaban de apuntarles con sus flechas.
-Jao, gran jefe.
-Jao, rostro pálido. Tú ser valiente viniendo aquí sin armas.
-Venimos a hablar contigo.
-Vosotros decir que querer.
-Queremos que dejes libres a Llimi y a Bili, del rancho Morgan.
-No liberar ni de coña. Yo matar a todos si no volvéis inmediatamente a vuestra esquina de la alfombra (aquella alfombra verde de la salita hizo las veces de pradera del oeste durante muchos años).
Sentí girar la cerradura de la puerta de entrada y me asomé a ver quien llegaba, dejando por una vez que los indios y vaqueros de plástico se las apañaran solos. Y allí, en medio del pasillo, me quedé de piedra al ver a mi madre con aquello entre los brazos.
-¡Mira Orla: el hermanín!
Meses atrás me habían comentado que si la cigüeña me traía un hermanín podía jugar con él y que si patatín, que si patatán; pero yo nunca había hecho comentario alguno que pudiera inducir a pensar que estaba de acuerdo con semejante idea. Por otro lado no me pareció que aquel enano supiera diferenciar a un caballo pinto de un corneta del séptimo de caballería, así que menudo compañero de juegos me habían traído.
-Ven hijo. ¡Ven a darle un beso!.
Lo que faltaba: meten en tu casa a un tipo que te hace la competencia y encima lo tienes que besar. ¿A ustedes les parece normal?.

Y después la cantidad de gente que lo vino a conocer, que le traían regalos y todo. Y se empeñaban en que tenía las manos enormes, y a mí, que las tenía mucho más grandes, nadie me decía nada. ¡No te fastidia con el enano de las narices!.

El tiempo fue pasando, el enano creciendo (años después me dio pena y le deje ser más alto que yo) y llegaron las peleas, que siempre ganaba yo, claro.

Compartimos juegos y castigos; y la zapatilla de mamá, que descalzaba para los dos por igual. Y qué contar de gripes, catarros y demás enfermedades, que nos intercambiamos como buenos colácteos, exceptuando el sarampión que el muy desalmado permitió que padeciera yo solito.

No recuerdo exactamente cuando, pero durante una buena temporada, tras la cena, nos tomamos juntos nuestros primeros ponches de vino dulce (de aquella marca que daba. . . ¡unas ganas de comerrrrr!), y no me negarán que une mucho eso de dormir las primeras borracheras compartiendo habitación.

De repente un día, sin saber cómo, dejó de ser hermano pequeño para convertirse en amigo grande, y desde entonces ya no le pegué más (pero se va a fastidiar, porque el beso no se lo voy a dar).

miércoles, 12 de enero de 2011

QUÉ SERÁ, SERÁ . . .

Acuarelas Van Gogh sobre papel Art&design 220 gr. (25x11 cm.)


. . . EL TIEMPO NOS LO DIRÁ.

Porque este tramo de la Calle Covadonga ya no es así. Actualmente se encuentra en plena vorágine de obras para la construcción de un parking.

Antes de comenzar las excavaciones tuvieron que trasladar varias palmeras (de esas grandes que los de mi generación siempre conocimos en este lugar), además de cargarse la fuente donde a la afición le gustaba celebrar los éxitos del Sporting, aunque últimamente no estén las cosas para muchas celebraciones deportivas, la verdad.

La fuente ya se sabe que nunca volverá (hay que ir buscando otro lugar para festejar que no bajamos a segunda, chavales), las palmeras no sé yo . . . Así que habrá que esperar a que concluyan las obras para ver cómo nos dejan este transitado tramo peatonal.

Lo dicho: el tiempo nos lo dirá.

lunes, 3 de enero de 2011

PLANCTON
















Tinta / acuarela / lejía sobre papel (12x12 cm)


El plancton está compuesto por millones de microorganismos, animales
o vegetales, que flotan o están en suspensión en las aguas.

Esta es la descripción que figuraba en mi libro de Ciencias Naturales y, claro, uno imaginaba miles de seres microscópicos de múltiples formas flotando en mares de impactantes colores. Luego trataba de plasmar en un papel lo que la mente había inventado -¡jamás supe resistirme a la tentación de una hoja en blanco frente a mí!-, hasta que el profe me pillaba y me ordenaba copiar cien veces "No volveré a dibujar tonterías en clase".

Ahora, después de tantos años, me encontré con alguno de aquellos dibujos -fue por casualidad, en una vieja carpeta en el fondo de un cajón- y, ya ven, no se me ocurrió otra cosa que volver a intentarlo. Dejé volar nuevamente mi imaginación hasta que, poco a poco, fueron llegando a mi mente seres fantásticos que pululan en océanos de colores imposibles. Entes que, ajenos al rigor de ningún estudio científico, nadan en líquidos de infinita gama cromática (si existen el Mar Negro y el Mar Rojo, ¿porqué no el Mar Verde, la Laguna Magenta o el Océano Amarillo?).

Así nació Plancton, obra que no pretende otra cosa que emular mis dibujos infantiles. O, al menos, eso es lo que modestamente intento transmitir en esta ocasión. Si lo consigo, si con mis cachivaches de pintar logro que alguien regrese durante unos instantes a la infancia y observe mi obra con la mirada de un niño, ay, entonces me doy por satisfecho. De lo contrario, si estas pinturas no gustan, solo espero que a nadie se le ocurra mandarme copiar cien veces lo de no volver a dibujar tonterías.














Crema / tinta sobre papel

sábado, 1 de enero de 2011

EL PARQUE


Oficialmente se llama Parque de Isabel la Católica, pero en Gijón lo conocemos como El Parque, sobran más datos. Lógicamente existen más zonas verdes y de recreo en la ciudad, pero esas sí que necesitan nombre para ser identificadas.

El Parque es ese lugar mágico donde jugamos siendo niños, correteando entre fuentes y estanques, bajo árboles y estatuas. Es también atajo para La Mareona cuando, en domingos alternos, se dirige a El Molinón, y oasis al que acudimos de vez en cuando a pasear o hacer deporte.

¡Ay, Parque, si no fueras gijonés! ¡otro gallo cantaría!. Imagínate neoyorquino (East Park te llamarías, o quizá River Piles Park ¿porqué no?) o londinense (Queen Isabel the Catolic Park, serías entonces), convertido en algo lejano e inalcanzable que desearíamos conocer. Te veríamos a menudo en cine y televisión. Serías portada habitual en revistas especializadas y figurarías en mayúsculas en las más prestigiosas guías de viaje. . . Pero claro, estás aquí, tan cerca que ni nos acordamos de ti.

No sé si te servirá de consuelo, querido Parque, si te digo que te prefiero así como eres, ahí donde estás. . .

























Cada imagen: acuarelas Van Gogh sobre papel Art&Design 220 gr. (25x11 cm)