domingo, 29 de mayo de 2011

ABRIENDO CAMPO

Acuarela sobre papel Cartiera Magnani 300 gr (25x35 cm)

Abrir campo, eso dicen los fotógrafos que hacen cuando, con su objetivo, alejan el objeto enfocado para que la instantánea abarque más espacio.

Después de un tiempo pintando árboles eso es lo que decidí hacer con mis acuarelas: abrir campo, en un afán de incluir el paisaje en la obra y evitar que el árbol me impida ver el bosque. Claro que es más fácil desearlo que realizarlo, ya que, antes de la acuarela que os muestro, hubo unos cuantos intentos fallidos.

Sí, ya sé que como paisaje a la acuarela no es gran cosa, pero si llegáis a ver los que se fueron a la papelera . . .

jueves, 26 de mayo de 2011

UNA PIEZA ÚNICA

En esta ocasión no voy a publicar ningún dibujo o acuarela, ni tampoco una de esas historias cortas que a veces me da por escribir. Sólo quiero mostrar el proceso de elaboración de una pipa creada para formar parte de mi colección. No la compré, ni tampoco me la regalaron, sino que debe su existencia a la colaboración desinteresada de dos grandes artistas, y de ello quiero dejar constancia a continuación.






Guardaba desde hace tiempo una cazoleta de arcilla y unas mangueras (boquillas), que otras pipas adjuntaban como repuestos.














Como base se utilizó una botella de licor, magistralmente decorada por Glory, magnífica pintora que suele usar como soporte toda clase de objetos de vidrio y cristal.












Utilizando piezas provenientes de árboles de tres especies diferentes, mi amigo Mario -artesano tornero que hace magia acariciando pedazos de madera- fabricó el cuerpo, consiguiendo que el resto de componentes ensamblaran a la perfección.






Y el resultado es el narguile que veis a continuación, pieza única que no tiene precio (y si lo tuviera . . . ¡no estaría en venta!), pero que para mí posee un valor incalculable.


lunes, 23 de mayo de 2011

VALLADOLID - CUADERNO DE VIAJE

CUADERNO MOLESKINE 13x20 cm
MAYO 2011

TORRE DE LA CATEDRAL
Estilógrafo y acuarela


PUENTE SOBRE EL RÍO PISUERGA
Estilógrafo y acuarela


TORRE DE STA. MARÍA DE LA ANTIGUA
Rotulador calibrado y pincel de agua


ESCULTURA ARCO DE TOROS
Estilógrafo y acuarela


PLAZA RINCONADA / PLAZA DE LA LIBERTAD
Estilógrafo y acuarela


PLAZA MAYOR - TORDESILLAS
Rotulador calibrado y pincel de agua


STA. MARÍA DE MEDIAVILLA - MEDINA DE RIOSECO
Pluma estilográfica y pincel de agua

viernes, 20 de mayo de 2011

GRACIAS TAYETE


Acabo de llegar de un corto viaje a Valladolid, una de esas pequeñas escapadas improvisadas a última hora. Acabo de regresar digo, y lo hago feliz con esta acuarela bajo el brazo.

Su autor, Tayete, expresa en su blog (tayete.blogspot.com) –uno de los que sigo asiduamente– el deseo de que las musas le besen cada noche. Lo cierto es que, viendo sus fantásticos dibujos y acuarelas, yo creo que no sólo le besan, sino que hasta se acuestan con él (con permiso de Marta, claro)

Gracias Tayete por la acuarela, por buscar un hueco en tu apretada agenda y, sobre todo, por ese rato fantástico que compartimos y espero que no tarde en repetirse.

Ah . . . ¡gracias también por esas riquísimas tapas! (sé que no me vais a creer, pero os aseguro que Tayete sabe casi tanto de buenos bares como de arte)

Nos vemos pronto, amigo. Mientras seguiremos en contacto por aquí, por blogilandia.

domingo, 15 de mayo de 2011

MISA DE DOCE



Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos y, en aquella ocasión, los míos pensaron que sería fenomenal que mi hermano y yo asistiésemos los domingos a misa de doce.

Por otra parte los hijos también quieren lo mejor para ellos mismos, así que el enano y yo pensamos que sería chachi irnos a otro sitio mientras en casa piensan que estamos en la iglesia, quedando contentos de esta forma tanto progenitores como retoños (ya saben: ojos que no ven . . .)

Pero . . . ¿dónde meternos durante una hora sin que nadie nos vea y vaya con el cuento a nuestros padres?. No tuvimos que pensar mucho para dar con la respuesta: nos esconderíamos en unos recreativos. Por supuesto escogimos El Maño, la mejor sala del barrio, un sótano que bien podría ser la antesala del paraíso.

Y es que en El Maño había de todo: las mejores máquinas de petacos (pinballs creo que las llaman ahora), futbolines, billares, mesas de ping-pong y hasta máquina de discos. Pero, contra todo pronostico, aquellas mañanas dominicales las dedicábamos a la lectura, ya que en aquel sótano podías alquilar las últimas novedades en lo que a tebeos se refiere por el módico precio de dos reales.

Lo que no se pueden imaginar es la cantidad de cómics –esa palabreja antes no se utilizaba, claro– entre los que podías elegir. Los había de superhéroes americanos como Superman, que yo a ese no me lo leía porque era a todo color y el Maño te cobraba una peseta. En cambio me conformaba con El guerrero del Antifaz que era español, en formato apaisado, con viñetas en blanco y negro y a mitad de precio.

Otro héroe nacional muy célebre entre la clientela de El Maño era Roberto Alcázar, famoso aventurero español conocido en todo el mundo por sus maravillosos resultados en la lucha contra el crimen. Siempre iba acompañado de Pedrín, un chiquillo que en vez de ir a la escuela se dedicaba a ayudar al protagonista a repartir leña a los malos. ¡Cómo nos gustaban aquellas historias de Roberto Alcázar y Pedrín!. Y es que Roberto es el más sagaz, intrépido, valiente, elegante e inteligente personaje que se puede encontrar en una viñeta, aunque a mí siempre me mosqueó el hecho de que nunca se le conociera novia alguna.

Los que sí que tenían novia eran El capitán Trueno y El Jabato, que eran igualitos solo que diferentes. Los dos cortejaban a una princesa extranjera (a una distinta cada uno, claro), que como no eran españolas pues podían viajar con ellas por medio mundo sin casarse ni nada. También tenían un amigo gordo y forzudo cada uno (¿quién no recuerda a Goliat y a Taurus?), y otro enclenque y miedica, que siempre da mucho juego a los guionistas (¡inolvidables Crispín y Fideus de Mileto!)

Otros tebeos muy alquilados eran los ambientados en el oeste, como por ejemplo Red Rider y Hopalong Cassidy (uno de los dos era sheriff, pero no recuerdo cual), aunque a mí me gustaba más El llanero solitario, famoso por repartir balas de plata a diestro y siniestro –sobre todo a siniestro– acompañado de aquel indio bueno que se llamaba Toro.

También tenían mucho éxito las historietas ilustradas de Tarzán, y las de La Masa –años más tarde supimos que su verdadero nombre era El increíble Hulk–, y las Hazañas Bélicas, y . . . ¡tantos otros de los que ya ni me acuerdo! (ya se sabe que la memoria, siempre caprichosa y selectiva, suele hacer esas jugarretas)

Sería imposible calcular cuantas horas disfrutamos con aquellos personajes o la cantidad de historias distintas que leímos. O las veces que intercambiamos aquellos folletines a escondidas para poder leer dos por el precio de uno.

Hasta que un mal día se inundó el local y el Maño tuvo que llamar a Pepe Gotera y Otilio para que reparasen la avería. Pero como a los muchachos nos pareció que aquello era un complot del párroco para obligarnos a ir a la iglesia, avisamos a los agentes Mortadelo y Filemón que, tras unas cuantas pesquisas, descubrieron que un botones llamado Sacarino había dejado el grifo abierto. Y como en medio de tanto trajín un tal Rompetechos confundió aquello con una piscina, pues se puso a chapotear, nos salpicó y llegamos a casa con la ropa empapada.

Así fue como descubrieron mis padres que los domingos no asistíamos a la celebración de la Eucaristía en la casa del Señor.

¿O sería porque el enano de mi hermano se fue de la lengua, el muy chivato?


A Ibáñez y demás genios que, viñeta
tras viñeta, consiguieron que nuestra
infancia fuese un poco más féliz.

martes, 10 de mayo de 2011

ÁRBOLES EN LA NIEBLA

Acuarela sobre papel Guarro 300 gr (34 x 24 cm)

Si los dos últimos posts estuvieron dedicados a sendos atardeceres, éste trata de un alborada en el bosque, cuando el calor de los rayos del sol aún no disiparon esa niebla que la noche enredó entre la masa forestal.

Al menos ese es el ambiente que intenté reflejar es esta acuarela. Si lo conseguí o me quedé a medio camino aún no lo tengo muy claro. Vosotros diréis.

sábado, 7 de mayo de 2011

OTRAS SILUETAS


Pues como no quedé a gusto con los anteriores, insisto con otros dos árboles silueteados por atardeceres de tonalidades casi imposibles.

En esta ocasión aproveché el reverso de dos recortes de papel Andalucía de 500 gr (20x30 cm)

miércoles, 4 de mayo de 2011

SILUETAS


John Lennon (ya sabéis: Llon Lenon, el de Los Bitels) decía que la vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.

Pues aplicando el pensamiento del músico al proceso que seguí para realizar estas acuarelas, eso es precisamente lo que sucedió: yo me empeñé en pintar un árbol magnífico ante un atardecer de cine y sin embargo los resultados son los que estáis viendo (ni árboles fabulosos, ni ocasos de película, ni ná de ná)


Ambos intentos sobre el reverso de dos recortes de Fabriano de 300 gr (19x28 cm)

domingo, 1 de mayo de 2011

UN CONDÓN USADO



Aquella temporada –no sé si influenciada por el consultorio radiofónico de Elena Francis o siguiendo los consejos de amigas y vecinas– a mi madre le dio por limpiarnos los oídos con una horquilla del pelo. Nos rascaba el tímpano con aquel alambre hasta que no quedaba ni un ápice de cera, sin que a mi hermano ni a mí se nos ocurriese rechistar, ya que de lo contrario no olíamos la calle en unos cuantos días.

Esa vez no protesté demasiado y me permitió salir a jugar. Y menos mal porque, cuando llegué al local de la OJE, Pérez y Diptongo me hicieron una revelación que podía cambiar nuestras vidas.

¡Ah, perdón: que algunos de ustedes no saben qué es la OJE!. Pues bien, según mi libro de FEN (Formación del Espíritu Nacional) de Tercero de Bachillerato, la cosa es que:
Terminada nuestra guerra, el Estado Español se dio cuenta de la necesidad de proporcionar a los jóvenes una educación política adecuada al logro de la unidad y continuidad histórica de nuestra Patria. A esta necesidad respondió la creación de la Organización Juvenil Española.
La OJE es, bajo la tutela y el apoyo de la Delegación Nacional de Juventudes, un movimiento fundado para la hermandad y el entrenamiento de los jóvenes que deseen hacer de su vida un permanente acto de servicio a la justicia, la libertad y la Patria.
Yo, que vivía justo al lado del local de la OJE y que, aquí donde me leen, por aquel tiempo era “flecha”, juro que no había pensado aún hacer de mi vida un permanente acto de nada, ni mucho menos. Hasta donde alcanzo a recordar, la chiquillería del barrio se hizo cliente de tan magna institución tras la resolución de un simple problema aritmético:
Si en el futbolín de cualquier sala de recreativos puedes jugar siete bolas por una peseta y en el de la OJE, por el mismo precio, puedes meter gol hasta nueve veces, ¿dónde interesa gastarse los cuartos?
¡Exactamente amigos y amigas!. Y es más:
Si el encargado anda a uvas y puedes tapar las porterías con las raquetas del ping- pong, jugando por tanto durante un tiempo ilimitado, ¿te iniciarías como “flecha” o seguirías haciendo el imbécil por las salas de recreativos?
Pues aclarado esto –con el único objetivo de refrescar la memoria a unos y poner en situación a los otros– volvamos al instante del encuentro con mis amigos y de aquella trascendental revelación (un flash back, creo que le dicen en el cine a esto)
-Sabemos donde hay un condón.
-¡No fastídies!. ¿Dónde?
-En una obra del Polígono (*)
Sin demora ni perdida de tiempo nos dirigimos a la obra en cuestión. Evidentemente yo nunca había visto un preservativo ni sabía exactamente para qué servía. Mis amigos tampoco, claro. Desconocedor de este último dato disimulé mi incultura condonil y, por miedo al ridículo, evité hacer preguntas sobre el tema, aunque el asunto que nos traíamos entre manos, como todo lo relacionado con el sexo, me seducía especialmente.

Cuando llegamos a nuestro destino seguimos a Diptongo hasta una pila de ladrillos. Pérez me explicó que alguien había usado el condón detrás de la pila y lo había dejado luego allí. Rodeamos los ladrillos y lo encontramos en el suelo, ligeramente retorcido.

Se asemejaba a un trozo de cuerda amarilla con algunos hilos marrones tejidos a su alrededor, los cuales avanzaban longitudinalmente dibujando una espiral. Nos quedamos absortos observándolo, hasta que Diptongo se atrevió a moverlo empujándolo con un palo.
-¿Sabéis porqué se nota que está usado?
-Porque está torcido.
-¡Nasti de plasti!
-Porque está amarillo.
-¡Tampoco!
-Porque tiene un nudo en un extremo.
-¡Menos!
-¿Entonces porqué, tío?
-Pues porque está quemado por este lado- nos aclaró señalando con su palo.
Resulta que no era la primera vez que un servidor veía un preservativo. Es más, les puedo asegurar que a menudo había visto a mi abuelo utilizando uno. Pero ustedes comprenderán que tenía razones más que suficientes para no comentar este hecho a mis amigos, ya que no es plato de gusto que se divulgue por ahí que el padre de mi padre enciende los pitillos con un condón usado.

Claro que él aseguraba convencido que aquello era la mecha de su mechero. ¡Ya saben cómo son los abuelos!
_____________________________________________________

(*) - Zona de nueva expansión inmobiliaria conocida por los más mayores como el “Polígamo”