domingo, 30 de diciembre de 2012

COSAS DE BLOGGER



Sí, de Blogger. O de Google. O vete tú a saber de quién. El caso es que nuestros blogs nos informan sobre qué palabras clave de búsqueda son las más utilizadas por los internautas para llegar a nuestro espacio.

La verdad es que nunca presté atención al tema, pero desde hace unos meses comencé a fijarme en algunas búsquedas que llamaron mi atención. Me parece tan chocante que alguien o algo relacione este blog con esas palabras clave escritas por el buscador, que voy a proceder a comentar algunas a continuación.

Así recalaron algunas personas en este pequeño rincón de Blogilandia. Juro que es cierto, que ni quito ni pongo nada. Quizá a ustedes les parezca normal. No sé. Yo de esto entiendo poco.

RELLENITA GUAPA

Hombre, rellenito sí que estoy. Pero… ¿guapa?
Pienso que en esta ocasión Blogger anduvo un poco despistado.


FALDAS ESCASAS

¡Y tan escasas! ¡Como que no llevo!
¿Cómo? ¿Que te pone? Pues no sé, chico… ¡para gustos hicieron pantalones!


ACUARELISTAS INGLESES CONTEMPORÁNEOS

Contemporáneo sí. Acuarelista puede. Pero… ¿inglés?


ACUARELAS MUY FÁCILES

¡Ahí sí! ¡Ahí lo has petao Blogger! ¡Facilísimas!
Tan sencillas que hasta yo mismo soy capaz de pintarlas, no te digo más.


BALÓN RAJADO

Pienso que buscar un balón en Internet es sinónimo de no tener muchas ganas de jugar el partido. Y si pones como condición que el esférico esté rajado, ya ni te cuento…


CONDONES USADOS GRANADA

Buscar preservativos en la red: ¡a eso lo llamo yo planificar las cosas con tiempo! Y no me parece mal, ya ves. Las cosas bien hechas bien parecen.
Lo que ya me parece un pelín más raro es que explores en busca de profilácticos usados. Desconocía que hubiera un mercado de segunda mano para este tipo de productos, lo cual me lleva a plantearme varias cuestiones: 
 –¿El precio es el mismo si el artículo fue utilizado en Granada provincia o en Granada capital?
–En el caso de que el uso del producto se hubiese producido en la capital, ¿tienes preferencia por algún barrio?
–¿Eres la misma persona que se interesa por los balones rajados?


RETRATOS DE NARICES

En esto sí puedo complacerte, amigo internauta. Ahí lo tienes, encabezando el post. Si es que ya se sabe: érase un Oñera a una nariz pegado.

Pues así habéis llegado hasta aquí. Y espero que sigáis haciéndolo, aunque no sea guapa y no utilice falda escasa ni abundante. A pesar de que no sea inglés y mis acuarelas sean facilonas. Aunque no me interese por las pelotas rajadas ni reutilice preservativos usados previamente en Granada (ni en ninguna otra parte, me temo) En fin, que pese a ser un tipo raro que no cumplo ninguno de estos requisitos, aquí os espero con los brazos abiertos.


¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

jueves, 27 de diciembre de 2012

VESTIDAS DE CUERO


Así están estas pipas, preparadas para el invierno. Bien abrigadas con sus trajes de cuero.

La primera tiene la boquilla de madera y la cazoleta de arcilla. La boquilla de la segunda es un tubito metálico, que se acopla a una cazoleta de arcilla negra.

Como se puede apreciar en las fotos, la cazoleta de ambas pipas está revestida de cuero.
 

domingo, 23 de diciembre de 2012

EL FANTASMA DE LAS NAVIDADES PASADAS



Estos últimos años la Navidad me pilla siempre despistado, como a contrapelo. Se me echa encima cada vez más pronto, así, a traición. Pase que ya sea Navidad en el Corte Inglés sin haber arrancado aún del calendario la hoja del mes de octubre. Pase también que a primeros de noviembre comiencen a volver casa por Navidad todos esos tipos de los anuncios de turrón, con abuelitos tan made in Hollywood y nieve que da en azul de puro blanco nuclear. Pase porque a todo ello ya nos tienen acostumbrados desde hace tiempo.

Pero es que ahora ––y juro que no exagero–– un buen día de agosto vuelves tan tranquilo de la playa y te das de bruces con un escaparate en el que se anuncia que ya hay lotería de Navidad, con un cartelito que te pregunta ¿y si cae aquí? ¡Joder, pues que caiga!, le respondes antes de darte cuenta de que estás hablando con un papel pegado en un cristal.

Esto de pensar en la Navidad antes de la otoñal caída de las hojas es algo serio que me descoloca por completo y me crea cierta desazón. Supongo que quien quiera conocer la razón tendrá que rebuscar en esos posos que uno acarrea desde la infancia. Y es que antes la Navidad no comenzaba cuando a los dueños de unos grandes almacenes les viniera en gana. Ni siquiera llegaba cuando a unos avispados publicistas se les ocurría emitir en la tele spots anunciando productos navideños. Las navidades de mi infancia empezaban con las voces de los niños del Colegio de San Ildefonso cantando los números de la lotería, repartiendo esperanza desde todos los aparatos de radio del territorio nacional. Créanme si aseguro que ese es el instante mágico en que se desataba eso tan cacareado que, si me permiten ponerme un pelín cursi, podríamos llamar el espíritu navideño.
            
––Qué, doña Engracia. ¿No tocó nada?
––¡Nada hija! ¡Ni una terminación siquiera!
––Bueno mujer… ¡pues será para El Niño!
––¡Dios la oiga, que buena falta nos hace!  Usted lo sabe bien...
––Y si no que haya salud, que es lo importante.

Comenzaban entonces a sonar por todas partes villancicos ––Noche de paz, Dime niño, Adeste fideles–– y las calles, grises y monótonas durante el resto del invierno, se iluminaban con miles de bombillas de colores. Tantas postales se enviaban para felicitar las fiestas que el silbato del cartero de mi barrio se ponía al rojo vivo (tres pitidos si la carta era para el tercer piso, dos si para el segundo…) Las tiendas se vestían de gala con espumillón de oro y plata, y cuando la gente se deseaba felicidad casi siempre lo hacía de corazón.
   
 ––Feliz Navidad, doña Engracia.
 ––Igualmente Manolo. ¡Y enhorabuena, que ya me enteré que le tocó la cesta que se rifaba en el Casino!
 ––Gracias doña Engracia. ¡Esta Nochebuena la vamos a celebrar por todo lo alto!
––Pues nosotros también porque... ¿sabe quién viene?
––¿Su hija mayor? ¿La que está en Bilbao?
––¡Sí Manolo, sí! ¡Y los chicos, que ya casi no los conozco! Este año vamos a estar todos juntos.
––Me alegro por usted Doña Engracia. ¡Feliz noche!
          
Eran las fiestas navideñas, ay, tiempo de reunión de familias dispersadas. Y de cestas de Navidad, que nosotros sólo veíamos en las historietas de los tebeos y en el escaparate de La Argentina (qué bonitas eran envueltas en celofán y con aquel enorme lazo rojo en lo alto)

Claro que en el Gijón de mi niñez quién dijo Navidad dijo Verdú, donde mis padres siempre nos compraban a Juanín y a mí un perrito de mazapán con un cascabel atado al cuello.

¿Y para juguetes? Pues Óptica Navarro, por supuesto. Primero en la Calle Corrida, después en Los Jardines de la Reina. El mejor escaparate del mundo para la chiquillería de la época, con un paje de cartón-piedra que sujetaba el buzón donde echábamos la carta para los Reyes.

¿Y el mejor de los belenes? Sin duda el del Sanatorio Marítimo, que era aún más grande que el que armaba mi padre en casa. ¡Qué tío mi viejo!: quitaba la puerta de la salita y sobre ella construía un nacimiento al que no le faltaba de nada. Pero el Belén del Marítimo era otra cosa. Allí vi yo anochecer y volver a amanecer en menos de un minuto, mientras por el cauce del río corría agua de verdad.

Llegaba entonces la Nochebuena con su mantel de hilo y la vajilla de las ocasiones. Sopa de pescado, pixín alangostado y carne asada. Luego, a los postres, a mi madre se le encharcaban los ojos recordando las navidades de su infancia en Cimavilla. De repente, en casa de algún vecino, comenzaban a cantar villancicos ––Hacia Belén va una burra, La marimorena, Los peces en el río–– y cuando sonaban las zambombas mi padre decía que estaban rascando tuberías. Y Juanín y yo nos meábamos de la risa. Y hasta nos dejaban beber un sorbito de sidra El Gaitero (en aquellas copas anchas y abiertas, no en esas estrechas y finitas que se llevan ahora). Más tarde secaba con la manga el vaho de la ventana y veía que en todas las casas había luces encendidas. Hasta los destellos multicolores de los árboles adornados podía ver a través de los cristales. Y me iba a la cama cuando me rendía el sueño, sin que nadie me obligara que para eso era Nochebuena.

La Nochevieja no. La noche de fin de año era otra cosa. Yo creo que se inventó para acabar con los restos de turrón que sobran de la Nochebuena. A mí de la Nochevieja lo que más me gustaba era el día siguiente ––el año siguiente––, cuando nos repartíamos el cotillón que nos había traído Merce. Gorritos, matasuegras, globos, confeti, collares de papel. ¡Cómo se lo debían pasar en aquellas fiestas! Siempre imaginé que aquello tenía que ser el despiporre. Después resulta que, cuando creces y sales en Nochevieja, nadie se pone el gorrito, ni el collar hawaiano. Jamás vi a nadie soplar su matasuegras ni jugar con sus globos de colores. Y tienes que ir con cuidado de no pisar una vomitada. Y el chocolate de las churrerías, excelente el resto del año, esa madrugada no es más que agua de fregar (¡coño que los churros son de goma, no les digo más!). Lo dicho: fiestas de fin de año, lo que se dice fiestas, las de Merce. ¡Seguro!

Y llega la tarde del cinco de enero y te pilla en el borde de la acera esperando con ansia el paso de la Cabalgata, rezumando ilusión por todos los poros. Después la noche más larga, la de reyes. ¡Uf, que nervios!

––¿Qué te han traído los reyes, Enriquito?
––¡Un coche de policía! ¡Y un fuerte con indios y vaqueros! ¡Y...
––Eso es que has sido bueno. Pues en mi casa te han dejado este paquete de revoltijo y estos cinco duritos.
––Pero Doña Engracia, no debería usted...
––¡No es nada mujer! Aunque solo sea por ver a los niños con esta ilusión...
––Por cierto, que ya me enterado que este año vinieron su hija y sus nietos de Bilbao.
––Sí hija, sí. Pero ya se tuvieron que ir. Y una ya es muy vieja y no sabe si los volverá a ver.
––Ande, ande... ¡Qué no es usted tan mayor! Ya verá como el año que viene los tiene otra vez aquí.

Y los Reyes Magos te dejaron lo que les habías pedido: Las mil caras del agente secreto. ¡Lo que jugamos Juanín y yo con aquellos bigotes y barbas postizos! ¡Y con la calva de goma, que nos quedaba tan grande! (por no hablar de aquel dedo pulgar vendado y ensangrentado que no sabíamos muy bien para qué servía, pero que nos poníamos para que nadie nos reconociera). Y los Juegos reunidos Geyper, que no habías pedido pero que daba igual. Y una caja enorme de madera, llena de lápices de colores Alpino. Yo no sabía que existían tantos colores en el mundo. Ni siquiera las bombillas que iluminaban las navidades de mi infancia eran de tantos colores como los lápices de mi caja. Luces que, por cierto, pronto los operarios del ayuntamiento comenzarían a retirar para que el largo y frío invierno pueda continuar su camino…

jueves, 20 de diciembre de 2012

EN NAVIDAD


Con esta postal navideña os deseo unas muy felices fiestas. Y que el nuevo año sea un camino de rosas donde todas las noches sean Nochebuena y todos los días sean Navidad.

lunes, 17 de diciembre de 2012

ZAPATO

Lápiz de grafito sobre papel Studio de Guarro

Con este zapato comenzó la andadura de este blog, justo hace hoy dos años. Así, a la pata coja. Con incertidumbre ante el nuevo mundo que se abría ante mí.

Pensaba entonces que bloguilandia era algo distante y frío, pero vuestro caluroso recibimiento, vuestras visitas y, sobre todo, vuestros comentarios, me convencieron enseguida de lo contrario.

Ojalá dentro de otros dos años continuéis ahí, viendo mis Oñerías y animándome a través de la pantalla. Significaría entonces que todo sigue mereciendo la pena.

Gracias a tod@s. De corazón.

sábado, 15 de diciembre de 2012

GRACIAS OLGA


A raiz de un juego organizado por Olga Díaz, tengo la suerte de recibir esta reproducción de una de sus obras.
Si algun@ de vosotr@s aún no la conocéis, os recomiendo una visita a su blog (olga-d-n.blogspot.com.es). Allí podréis ver el trabajo de una excelente artista, que consigue maravillas con la técnica del pastel.

Gracias Olga. Tu postal adorna mi hogar en compañía del resto de felicitaciones navideñas que ya van llegando.


jueves, 13 de diciembre de 2012

ÚLTIMOS RECORTES


Con estas dos acuarelillas se me han terminado esos recortes de papel que tenía por ahí, así que vete tú a saber a qué me voy a dedicar ahora.

Como últimamente, acuarela sobre papel sin título nobiliario (13x18 cm)


lunes, 10 de diciembre de 2012

MUCHEDUMBRE

TALLER DE NARRATIVA
Ejercicio - Describir una escena en la que hay mucha gente (un centro comercial, una estación, una manifestación...)

Un barquito de vela adornando el horizonte. Musculitos de gimnasio pavoneándose en la arena. La chiquilla de las pecas que se mea en ese charco. Parejas de quinceañeros abrazados en sus toallas. Una rubita de bote que se baña en la orilla emulando a la Obregón. Una pandilla de niños intentando coger peces con sus cazamariposas. La canalla de tu amiga que no tiene un michelín. Dos chavales que enterraron hasta el cuello a un colega. Una panda de tías buenas jugando al voleibol. El del gorro de piscina que se va a saltar las olas. La señora del pareo que ha perdido la cartera. Policías en plan guiri con bermudas y calcetines. El imbécil que antes de irse sacude la toalla al viento. La boya del vigilante espetada en la arena. Un alemán requemado con su tanga de leopardo. Te busco pero no te encuentro. ¿Hoy te quieres esconder?

EN LA CENTRAL DE SALVAMENTO INSTALADA EN LA ESCALERA NÚMERO 12 TENEMOS RECOGIDO UN NIÑO DE CUATRO AÑOS QUE SE LLAMA IGNACIO – IGNACIO DE CUATRO AÑOS

Bob Esponja en una cometa sobrevuela la bahía. Dos pivones en trikini que se comen un helado. Un señor con bigotito debajo de su sombrilla. Unos niños preguntando cuanto falta para el baño. Tipos que meten barriga cuando quitan la camisa. Descuideros ojeando en busca de algún botín. Una niña de tres meses llora porque quiere teta. El caballero de al lado, que quiere aunque no llore. Vigilantes de la playa vestidos como para ir a la nieve. La señora del gorrito que teje con diligencia tapetes a punto de cruz. Esa nube amarillenta se parece a un corazón. Morenas de rayos UVA presumiendo de tatuajes. Un anciano mira al cielo y asegura que hoy no llueve. Esas toallitas pequeñas que llevan siempre las mujeres no sé muy bien para qué. La del bikini de rayas, que se cree que está muy buena. Miro pero no te veo. ¡Dónde rayos estarás!

¡COCAAAAACOLAGUAAAA!  ¡CERVEEEEZAFRÍA!  ¡PAAAATATITAS!

Dos gaviotas despistadas que al andar imprimen huellas. Ese tipo depilado que no deja de correr. Un chiquillo pelirrojo haciendo el boca a boca a su prima. El patito-flotador que se hace sólo a la mar. Surferos de rizos rubios acostados en sus tablas. Una pareja de Burgos mirando embobados al mar. Mi vecina del octavo que en topless está que cruje. El Elogio de Chillida cuando miras al Oeste. Tres mocosas comen fruta sin dejar de hablarle al móvil. Abuelitas varicosas que se mojan las enaguas. Un amigo de la infancia que hace años que no ves. Dos italianos voceras que llegaron en el tren. Unas chanclas que se mecen al son que marcan las olas. La pequeña que come arena cuando no mira el abuelo. Una excursión de Albacete desmontando el campamento. No busco más, desespero. Seguro que es un error de imprenta. ¿Dónde está Wally?  ¡No sé!

jueves, 6 de diciembre de 2012

SORTEO

 LOS PARTICIPANTES
Corto unos papelitos y escribo un nombre en cada uno de ellos



 LA SUERTE ESTÁ ECHADA
Los papelitos doblados se meten en el bombo (bueno... ¡es que el sombrero lo tenía más a mano!)



 LA MANO INOCENTE
De eso no me queda, pero juro que miré para otro lado



LOS GANADORES
Ya sé que habríais preferido que os toque la lotería, pero es lo que hay



Como véis los ganadores en el sorteo son:

JESÚS R. GÓNGORA LUQUE (AGUARGONG)

FLORIANA QUAINI (ACUALUNGA)

Decidme vuestra dirección en mi correo (onnera@gmail.com) y os envío vuestra felicitación.

¡¡¡GRACIAS A TOD@S POR PARTICIPAR!!!

lunes, 3 de diciembre de 2012

¿PARA QUÉ SIRVEN LOS RECORTES?


Sí, ya lo sé. Pero no me refiero a los del gobierno. Hablo de esos recortes en los que estoy pintando últimamente, como ese que veis ahí arriba (acuarela sobre papel sin pedigrí, 13x18 cm)

Se me ocurrió que podía utilizarlos para felicitar la Navidad a familiares y amigos. Así que, ni corto ni perezoso, me puse manos a la obra y preparé algo así:



Lo ideal sería enviar una de estas felicitaciones a cada un@ de vosotr@s,  que seguís y comentáis mis trabajos en el blog. Pero soy much@s y yo no pinto tanto, así que lo mejor será realizar un sorteo entre l@s que comentéis esta entrada y enviar una felicitación a las dos personas agraciadas.



¡¡SUERTE A TOD@S!!

jueves, 29 de noviembre de 2012

NUEVO RECORTE


Ya casi se me acaban esos recortes de papel que tengo por ahí. Uno de los últimos que aprovecho para pintarrajear es este que veis.

Como los últimos que mostré, acuarela sobre papel que no me ha sido presentado (13x18 cm)

lunes, 26 de noviembre de 2012

HOOKKA


Aunque se trata de una pipa característica de la India, mis amigos Geli y Martín la encontraron hace unos años en un mercado de Estambul. Fruto de la actual globalización mercantil y cultural, supongo.

El caso es que esta hookka ocupa desde entonces un lugar privilegiado en las vitrinas de mi salón (no es para menos, como se pude ver en la foto). La base y la cazoleta son de bronce, así como los tubos que ensamblan las tres piezas de madera torneada que hacen las veces de cuerpo y boquilla. La longitud de éstas no es una cuestión meramente decorativa, ya que sirve para refrigerar el humo, consiguiendo así fumadas frescas y placenteras.

jueves, 22 de noviembre de 2012

PAPARRUCHAS

TALLER DE NARRATIVA
Ejercicio - Escoger un cuento infantil y contar la historia desde el punto de vista de uno de sus personajes. No se pueden usar los verbos ser y tener.


AY HO, AY HO, A CASA A DESCANSAR…

¡Bah! ¡Paparruchas! ¡Para cancioncitas estoy yo! Durante años sacando diamantes de la mina y todavía comparto choza en el bosque con estos seis. Me tocó la suerte del enano, ¡lo que yo te diga!

Y ahora va la niñata esa y come una manzana envenenada que le da la reina. ¿A quien se le ocurre semejante insensatez?  Si la boba ésta llega a ir al colegio deja sin existencias al señor que regala caramelos con droga. Mira que se lo dije: no se come lo que te ofrecen los desconocidos… ¡y menos si van disfrazados de bruja!

Pero claro, como Sabio se cree tan listo, pues la dejamos sola en la chabola, cantando con voz de pito y hablando con los pajaritos y con ese cervatillo que parece pariente de Bambi. ¡Paparruchas!

Y ahora busca un príncipe para que le de un beso y la despierte. ¡Que nos vamos a meter en un lío, Sabio! ¡Que se van a querellar! ¡Que estamos plagiando el final de la Bella Durmiente! Y además… ¡no me parece tan sencillo encontrar un príncipe azul! ¡Uno que conocía se lo quedó la presentadora del telediario!

Pero al final todo saldrá bien, ya verás. Porque si saliese mal creceríamos los enanos y, claro, no caerá esa breva. ¡Y del espejito ese ni me hables!  Si una tía te pregunta quién te parece la más guapa… ¡le dices que ella coño! ¿O nunca estuviste casado?

Del nombrecito de la niñata prefiero no hablar. Blancanieves le pusieron. Si llega a salir niño, ¿cómo lo llaman? ¿Negrocarbón?  Claro que tampoco nosotros podemos presumir de onomástica. Que si Dormilón, que si Romántico, que si Mocoso…. ¡Paparruchas! ¡Me gustaría a mí conocer al que escribió el cuento!

¿Y tú qué dices tonto lava? Deja de hacer esparavanes que no te entiendo. ¿Alguien sabe qué quiere decir Mudito? Ah, que aquel parece un príncipe azul. No me atrevería a afirmarlo, chico. Quizá vinieron los de las galletas esas pegadas con chocolate a rodar un anuncio. Aunque con esa faldita, esas mallas y esa pluma, a mí me parece más un príncipe rosa, ¡qué quieres que te diga!

Y para terminar, ya se sabe: todos felices comiendo perdices. Como si no vivieran en el bosque otros bichos más suculentos que llevarse a la boca. Un jabalí, por ejemplo, me parece mucho más apetitoso. O si no… ¡metemos en el horno al pariente de Bambi!

Ah, claro, que no se puede. ¡Que los amigos de la niñata no se comen! 

¡¡Paparruchas!!

lunes, 19 de noviembre de 2012

RÚSTICAS


En este post creo que queda demostrado que para fabricar una pipa no se necesitan materiales sofisticados. La que veis ahí arriba está hecha con arcilla y madera. Así de sencilla




Una semiesfera de madera vaciada a modo de cazoleta, acoplada a un palo taladrado longitudinalmente y ya tenemos una nueva pipa


Pipa elaborada también artesanalmente con dos piezas de madera, a las que se acopló una boquilla de fabricación convencional.


Como las anteriores, esta pipa está fabricada a partir de dos trozos de madera. En este caso la boquilla está adornada con un sencillo torneado y el perímetro exterior de la cazoleta tiene forma heptagonal.



Más sencilla todavía: dos cañas de bambú de diferente diámetro acopladas entre sí.


Fabricada también con bambú, esta pipa fue un regalo de unos amigos a la vuelta de un viaje a Argentina. Tiene la cazoleta tintada y la estrecha caña utilizada como boquilla está adornada con hilos de colores.

jueves, 15 de noviembre de 2012

PERO... ¿MÁS RECORTES?


Pues sí: millones de personas manifestándose contra los recortes por todos los rincones del país (¡y del continente!) y yo continúo erre que erre.
Mucho me temo que, desgraciadamente, nuestros gobernantes siguen haciendo oídos sordos. ¡Y eso ya es más preocupante!


Ya sabéis: acuarela sobre papeles de madre desconocida (13x18 cm)

lunes, 12 de noviembre de 2012

NO ME CANSO: ¡MÁS RECORTES!


Continúo representando el paisaje asturiano sobre recortes de ese papel de raza desconocida, en un tamaño de 13x18 cm.


jueves, 8 de noviembre de 2012

DANDO EL CANTE

TALLER DE NARRATIVA
Ejercicio - Escribir un relato sobre los lugares que ocupaste en las distintas aulas a las que asististe a lo largo de tu vida.

No me acuerdo. Por más que pienso no recuerdo donde me sentaba. Me llegan imágenes imprecisas del colegio, de sus patios y escaleras, de los profesores y algunos de mis compañeros. Pero ni idea de donde me sentaba ni con quien. Cerrando los ojos consigo ver una pizarra y un crucifijo encima, con Franco a un lado y José Antonio al otro, y me recuerdo preguntándome cual de ellos sería el ladrón bueno.


Recuerdo, eso sí, que un año mi pupitre estaba al lado de la ventana. No sé qué curso estudiaba, tercero o cuarto de bachiller quizá, pero me acuerdo de los obreros derribando el cuartel de la guardia civil. Voces y risas al otro lado de la calle. Y golpes rítmicos de piqueta para, poco a poco, acabar con el vetusto edificio.

Me acuerdo también como, los días de lluvia, las gotas de agua se deslizaban por el cableado eléctrico. Diminutos teleféricos que se desplazan colgados del cable. Una gota se traslada lentamente hasta que otra, más grande y rápida, la alcanza, fundiéndose entonces en una sola. Eran pocas las que sobrevivían después, cayendo al vacío como si carecieran de la fuerza suficiente para asirse al cable y resistir el peso de las dos.

Y recuerdo que cantábamos. A todas horas cantábamos. Y no sólo cuando nos llevaban a la iglesia y entonábamos las clásicas canciones de misa. También cantábamos en el aula, claro sin deleite, cualquiera que fuese la asignatura impartida. En clase de geografía, por ejemplo, teníamos una cantinela para los ríos (El Duero nace en los picos de Urbión, provincia de Soria, pasa por Soria y Zamora…) y en la de historia otra parecida para los reyes godos (Ataulfo, Sigerico, Walia, Teodorico, Turismundo, Teodorico II ...). ¡Pero si no nos librábamos de los dichosos cánticos ni en clase de matemáticas! (Siete por uno es siete, siete por dos catorce, siete por tres ...)

Hasta cuando íbamos de excursión cantábamos. No es que aquellas salidas fuera del centro escolar se hiciesen muy a menudo y apenas recuerdo a qué lugares nos llevaban, pero no se me olvida la letra de la canción que entonábamos en el autocar:

Que buenos son
los padres del colegio.
Que buenos son
que nos llevan de excursión.
Que viva España y su tradición
y los padres del colegio
que nos dan la educación.

Durante el mes de mayo  –el mes de las flores, por lo visto–  el tema preferido por la curia en pleno, que teníamos que repetir hasta la saciedad, era aquel que decía:

Venid y vamos todos
con flores amarillas
con flores a porfía
que madre nuestra es.

Me extrañaba aquel empecinamiento por el color amarillo de las flores. ¿Es que no son igual de bonitas si tienen otros colores? Tampoco conocía a esa tal Porfía, que por lo visto madre nuestra era. Me limitaba a cantar mecánicamente, sin pensar si la letra de la canción tenía algún significado. Y me fue bien, hasta aquel aciago día que el cura pasó cerca de mi pupitre y me escuchó cantar la florida estrofa.

–Un momento de silencio por favor, que su compañero nos va a interpretar su particular versión de ésta canción.

Sin dejar de hablar me cogió de la oreja y me llevó en volandas hasta la palestra.

–Cante, cante. Estamos ansiosos por escucharle.
–Pero padre... ¿yo solo?
–Sí señor: usted sólo. Deléitenos.

Siempre canté muy mal, para qué les voy a engañar, pero no creo que fuese el único de la clase con nefastas aptitudes musicales. Así que, sin saber qué era lo que me diferenciaba de los demás, comencé a cantar, ¡qué remedio!

Venid y vamos todos
con flores amarillas...

La carcajada que me impidió continuar fue monumental. Y tras el cachondeo de todos los alumnos de la clase, el sacerdote entró en acción.

–Así que con flores amarillas, ¿eh?

Clock (me dio un capón)

–¡Con flores A MA-RI-A! No amarillas

Clock

–¡A MA-RI-A!

Clock

Y esa es, probablemente, la causa de mi alopecia. Y de que mis recuerdos escolares sean tan vagos e imprecisos. ¡La reiteración de los “clocks” recibidos en la cabeza durante mis años como colegial!

                                                 ______________________________

Algunas partes de esta tontería provienen de un texto que ya publiqué en el blog el día 15 de septiembre de 2011

lunes, 5 de noviembre de 2012

INSISTO: ¡OTRO RECORTE!



Otra acuarelilla de pequeño tamaño (13x18 cm) sobre un papel del que desconozco la marca.

Como veis aprovecho estos recortes para representar retazos del paisaje asturiano.

jueves, 1 de noviembre de 2012

PELAYO


TALLER DE NARRATIVA
Ejercicio - Escribir un texto utilizando las siguientes palabras: noche, navaja, zapatilla, cucaracha y vela (por ese orden)



¡Pelayo! ¡Deja ya a esa niña! No le tires del pelo que tienes las manos llenas de nocilla.

Pues sí hija, cambiaron la hora y se nos hace de noche en el parque. Pero a lo que iba: por nuestro aniversario fuimos a cenar a ese restaurante nuevo que hay en el muelle. Mesa reservada y hubo que esperar. ¿Dónde está la crisis?  De primero va mi Enrique y pide una de navajas. Y una botella de ese vino que tanto me gusta. Sí mujer, del blanquito ese que sabe tan bien.

¡Pelayo! ¡Ven acá p´acá! Que te ate el cordón de la zapatilla. ¡Acaba el bocata!  Y deja a tu hermana, que está muy tranquila en el cochecito.

Lo que te decía. A la niña, para la merienda, le echo en el potito un par de galletas bien machacaditas. ¡Tiene ya dos dientes!  En cuanto mastique le doy un quesito y una loncha fina de jamón de York. ¿Sabes a quién vi?  A María García. ¿Qué no la recuerdas?  Aquella que aprobaba porque se acostaba con el profesor. Si la ves ahora. ¡Parece una vaca! ¡Y con unos pelos!  Con lo estirada que era y lo que presumía, y ahora va con bolsos de esos del top manta.

¡Pelayo! ¡Salme de ese charco! ¡Hay que ver qué trazas!  Y juega aquí enfrente donde yo te vea.

¡Uy! Mira que carrera. No gano para medias. Para venir al parque lo mejor los jeans. Compré unos pitillo de color canela. ¿Qué cómo me quedan? ¡Como un guante, guapa! ¡Ni hechos para mí!  Ahí va mi vecina, que ya van seis meses de lo del marido y no deja el luto. Siempre se lo digo a la pobre muchacha: de negro riguroso y así de encogida vas a convertirte en una cucaracha. ¿Crees que lloverá?  Que tengo tendida toda la colada y si no seca el chándal… ¿qué le pongo al niño para la gimnasia?  ¡Anda qué hora es! ¡Qué tarde se hizo!

¡Pelayo! ¡Nos vamos!  No, un poco más no. ¡Ven acá iso flauto!

Bueno guapa. Mua, mua. ¡Hoy no has hablao nada!  Que me tiene en vela lo de tu cuñada. ¿Por fin se separa?  Mañana me cuentas. Y ahora la niña se pone a llorar. Será por los dientes. Me tengo que ir ya…

¡¡Pelayooo!!
 

lunes, 29 de octubre de 2012

UN RECORTE MÁS


Sigo aprovechando papeles, que no está la cosa como para tirar nada. En esta ocasión se trata de un trozo de Cartiera Magnani 300 gr (12x17 cm)

jueves, 25 de octubre de 2012

JÁLOGÜIN


TALLER DE NARRATIVA
Ejercicio - En esta ocasión se trata de jugar con las palabras
1 - Posibles usos de los términos: lámpara, cuchillo, escalera, sábana y caracol.
2 - ¿Qué puede mirar? : una estrella, una espada, un edificio, un barco y una hoja.
Yo, además de la tarea encomendada, escribí esta tontería, en la que incluí las palabras mencionadas.


Para la tarea impuesta
les confieso carecer
de imaginación y tiento.
Cumpliendo con esta gesta
espero no perecer
ni morir en el intento.

Me comprometo, eso sí,
a utilizar esas palabras
que me parecen macabras
aunque sean baladís

Y ya sin más dilación
comienzo con estas rimas
aunque no tenga perdón
cuando  alguien se deprima.

Espero como un chiquillo
la fiesta de Jalogüín.
Me cubro con una sábana,
en las manos un cuchillo
y una lámpara otomana
como esa de Aladín.

 Voy después por mi edificio ofreciendo el truco o trato
hasta que el del Sexto piso, el del dúplex con desván,
en medio de la escalera me dice lo de Don Juan.
Quedo entonces pensativo: viéndome por la mirilla,
¿por eso el del Cuarto C me dijo lo de Zorrilla?

Antes por los difuntos, cosa lógica y cabal,
nadie se disfrazaba cual si fuera carnaval.
Veíamos en tele, sin adorno ni abalorio,
esa obra que trataba de las cuitas del Tenorio.

Si es que todavía recuerdo los versos que recitaba
mientras a Doña Inés el muy rufián embaucaba

¡Un poco de por favor!
 El tío va de muy macho
vestido de mamarracho
seduciendo a una menor.

No desenvaines la espada
a la luz de las estrellas,
sin perdón de la engañada
esto termina en querella.

No me vengas de farol
con cara de caracol.
Te las verás con la ley
¿o eres yerno de algún rey?

 Y volviendo a las palabras que tenía que incluir
me las veo y me las deseo para poder concluir.

¿Dónde encajamos el barco?
se preguntarán ustedes.
Al otro lado del charco
respondo a vuesas mercedes.

En esa apartada orilla
os lo dejo bien anclado
más clara la luna brilla
y ya casi he terminado.

¡Ay de mí, ay infeliz!
Fijándome en mi nariz
les confieso Biblia en mano
que sentado aquí en mi silla
más me parezco a Cirano
que al Burlador de Sevilla.

Y ahora que ya he acabado
me siento como un proscrito,
¡cuanta hoja he desechado
a ambos lados de lo escrito!