martes, 29 de diciembre de 2015

2016


Sigue sin llegar el frío propio de estas fechas, así que me tengo que imaginar otro paisaje nevado con el que desearos a tod@s un muy Feliz Año Nuevo.

sábado, 26 de diciembre de 2015

EL PREMIO




Lo tenía todo calculado. El lugar, la hora y hasta las palabras exactas que iba a escribir en la nota. Sabía de antemano qué quería pensar en cada instante. Ni siquiera me sorprendí al sentir aquel frío metálico en la sien. Lo que no podía preveer es que las voces de unos niños cantando villancicos iban a llegar desde la calle para desbaratar mis planes.


Para continuar elija la opción 1, 2 ó 3


1

Bajé al bar. Un café y cambio para la máquina. Cuando la música y las lucecitas anunciaron el premio dejé las monedas cayendo en el cajetín y volví a casa, pensando que esta vez iba a cerrar bien la ventana.


2

¡Mierda! Abrí la ventana de par en par y… ¡qué mal cantaban los jodidos!  Me líe a disparar sin orden ni concierto, a ver a quién le tocaba el premio de la bala perdida. Ni siquiera reservé una para mí.


3

Sonó el teléfono. Era ella. Me dijo que quería volver, que lo había pensado mejor, que podíamos volver a intentarlo… ¡Dios! ¡Si no llega a ser por aquellos críos! Bajé rápido y, con esa insensatez que sólo se tiene cuando la vida te premia con una segunda oportunidad, les dí de aguinaldo treinta y siete euros que llevaba en la cartera y un revólver con seis balas en el cargador.

martes, 22 de diciembre de 2015

EN NAVIDAD


No parece que este año la nieve vaya a hacer acto de presencia durante estas fiestas, así que me inventé este paisaje invernal para desearos felices fiestas. Y que el nuevo año sea un camino de rosas donde todas las noches sean Nochebuena y todos los días sean Navidad.

sábado, 19 de diciembre de 2015

LA GRAN CARRERA



En realidad no sabía por qué lo había hecho. Pedro el Colorao nunca había sido un fanfarrón ni aquel día había bebido más que en otras ocasiones. Lo soltó de repente, sin pensarlo, una tarde en la Tasca del Manco. Y acabó con el vaso de vino en alto y recibiendo palmadas de ánimo de los demás parroquianos.

Más tarde pensó que en mala hora se le había ocurrido asegurar que podía segar más rápido que la nueva máquina del marqués, pero ya no podía volverse atrás. Siempre había sido un hombre de palabra, bien considerado por los patrones y respetado por el resto de campesinos.

La noticia de aquel reto no tardó en convertirse en el tema principal de todas las conversaciones. El Colorao, el mejor segador de la comarca, contra esa jodida máquina que había dejado sin trabajo a muchos jornaleros de la región.

En la tasca el Manco animaba el cotarro con una porra, en la que las apuestas siempre se inclinaron a favor de la máquina. “Apostaría por Pedro, pero ahora que quedé sin jornal no puedo arriesgar”, se justificaban la mayoría de los clientes.

Pronto el acontecimiento se convirtió en la principal atracción de las fiestas de ese año, fijándose la competición a las doce del mediodía en la vega del tuerto, tras asistir a la misa en honor a San Isidro Labrador.

Don Andrés pronunció unas palabras y bendijo los campos bajo un sol abrasador. Después se unió al grupo formado por el alcalde, el marqués y sus acólitos, que reían seguros de su superioridad brindando a la sombra del toldo de autoridades. Llegados de todos los pueblos de la zona, el resto de los presentes esperaban nerviosos el desenlace. Algunos dudaban si no sería mejor perder el dinero de la apuesta y que Pedro dejase a los poderosos con un palmo de narices.

En la línea de salida el Colorao escupió las manos y agarró con fuerza la guadaña. El capataz del marqués arrancó la máquina y estiró su bigotillo para dedicar a su oponente una sonrisa mordaz. “Una franja de metro y medio de ancho hasta el molino de los patos”, les recordó el secretario del consistorio. Luego Andreita, la hija del boticario, hizo por fin la señal que indicaba el inicio de la carrera.

Y ganó la máquina, claro. Con diferencia.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

UNAS FAROLAS DE OVIEDO


Todas dibujadas en invierno, cuando más se agradece la calidez de la luz con que alumbran las calles de la capital asturiana.




domingo, 13 de diciembre de 2015

¡A QUE NO ME VES!



VER PARA CREER

El hombre invisible entró a hurtadillas en la sala de espera. Napoleón, la mujer de los gatos y la enfermera jefe no pudieron evitar mirarse y sonreír.


OBVIO

Soy el hombre invisible, como se puede ver.


VECINOS

Ya es casualidad que vivamos dos hombres invisibles en la misma ciudad. Además dicen que nos parecemos mucho. Tengo que preguntarle si somos parientes, si algún día lo veo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

DIBUJANDO EN MILÁN


 Aprovechando una sombra en el Parco Sempione hice este dibujillo del Arco della Pace.



Descansando frente a la entrada principal del Duomo no pude resistirme a dejar constancia en el cuaderno de su impresionante fachada.



Sentado comodamente para dibujar una de las torres del Castello Sforcesco, que sobresalía entre la vegetación.

lunes, 7 de diciembre de 2015

YO CONOCÍ AL MINOTAURO


No me miréis así. Sois culpables. Estoy segura.
Recuerdo cuando supisteis de su existencia y el caso fue primera plana durante semanas. Decíais que quizá su anomalía fuese el motivo de aquel encierro. Que estaba casi ciega tras malvivir en la oscuridad. Y hablabais de mis abuelos en términos irreconocibles para mí.
Yo la conocí siempre allí, en su habitación. La habitación de la tía. Hasta que la internasteis en ese centro especializado donde se fue apagando poco a poco, envuelta en su propia tristeza.
Sí, estoy segura. Sois culpables. No me miréis así.

jueves, 3 de diciembre de 2015

UN NUEVO PRINCIPITO


Mario acaba de nacer y no parece que las generaciones anteriores se lo vayamos a poner nada fácil. Así que se me ocurrió regalarle estos dibujos del Principito, con la idea de que crezca feliz viéndolos en su habitación.
En cuanto a lo otro, esa habitación más grande que llamamos mundo, no perdamos la esperanza. Seguro que Mario y sus coetáneos consiguen hacer de este planeta un lugar mejor donde vivir todos juntos.






lunes, 30 de noviembre de 2015

EL CUENTO DE NUNCA ACABAR


I

––Abuelita… ¡qué ojos más grandes tienes!
––¡Es el lobo! ¡Es el lobo!

––El chaval este, que siempre está con la misma broma ––se disculpaba uno de los leñadores, después de cargarse a la vieja––. Por lo visto la pobre tenía conjuntivitis.


II

Al final el espejito se descojonó de la risa. En realidad siempre le había parecido mucho más bella la reina.


III

––¿Tantos años trabajando en la mina y todavía no se prejubilaron?
––¡Qué va! ¡Y siguen compartiendo casa!
––¡Gilipollas! ¡Esos siete son gilipollas!


IV

El gigante descendió por el tallo de la habichuela y se casó con el príncipe. ¡Resultó ser de su talla el zapatito de cristal!


V

––¿Una cucaracha?
––Garbancito ––contestó mirándose la suela del zapato.


VI

Cuando el dragón se despertó, Jorge todavía estaba allí.


VII

Pues no sé. Los tres cerditos, Bambi, la Sirenita de cintura para abajo... Pero: ¿perdices?

jueves, 26 de noviembre de 2015

DIBUJANDO EN PADUA


Sentado al fresco que me proporcionaba el claustro de la Basílica de San Antonio, no pude resistirme a hacer este dibujillo.



 Tampoco podía dejar de dibujar esta engalanada farola del Prato della Valle.



Dibujillo rápido antes de reponer fuerzas tras una dura jornada vacacional.

lunes, 23 de noviembre de 2015

TODO ES MENTIRA


No sé qué ocurrió. Juro que no lo sé. No recuerdo si me dirigía al colegio o ya venía de vuelta tras recoger a Lucía. Ojalá pudiera salir de mi cuerpo y verlo todo desde arriba, como en las películas. ¡Dios! Así podría saber si la niña estaba conmigo. Pero todo eso es mentira. Tampoco ves pasar tu vida en imágenes ni hay un túnel que te conduce a una gran luz. Acabas tendido en la cuneta, en una postura ridícula y con un sólo zapato. Y ya está.
Te quiero mucho, dice la muñeca que le regalamos por su cumpleaños cuando la pisa el tipo que viene a cubrirme con una manta. ¡Joder! Si al menos consiguiese recordar…

jueves, 19 de noviembre de 2015

GRABA QUE TE GRABA

 Un pedacito de otoño


 Quién me iba a decir que acabaría grabando un disco... ¡Con lo mal que canto!


Pero... ¿esto qué es?

lunes, 16 de noviembre de 2015

COSAS QUE PASAN


SUCEDIÓ UNA NOCHE

––¡Eres un capullo! ––dijo dándole la espalda, encogida casi al borde de la cama.
Cuando el alba la despertó a su lado había una flor.


DALTONISMO

Mis papás dicen que es un viejo verde. A mí me parece un anciano como los demás. De color carne.


¡ALERTA!

––¡Agua! ¡Agua! ––dijo cuando vio llegar a la policía.
Y lo pusieron pingando.

jueves, 12 de noviembre de 2015

ARCILLA Y MÁS (II)


Tengo un poco abandonadas mis pipas ultimamente. En este blog, digo. Así que hoy dejo esta nueva entrega, con ejemplares que combinan la arcilla con otros materiales.





lunes, 9 de noviembre de 2015

MUERTE EN EL LABERINTO


No fue difícil acceder. De hecho no hay puertas ni ventanas. Atravesé innumerables estancias y avancé por sinuosos pasillos hasta que, en cuanto vi moverse su sombra, inserté con fuerza mi espada…
––¡Pero que Minotauro ni que ostias! ––increpó Ariadna a Teseo––. ¡Te acabas de cargar a Vicky el vikingo!

jueves, 5 de noviembre de 2015

TRES FAROLAS DE AVILÉS


Paseando por Avilés una tarde de primavera me topé con este trío de farolas, así que no tuve más remedio que sacar los bartulos de dibujar si quería dejar constancia del encuentro en el cuaderno.


lunes, 2 de noviembre de 2015

SUEÑOS RASGADOS



Si en las cajas de lápices guardan los sueños los niños, la de Laura debe estar repleta de pesadillas. A sus siete años sólo utiliza uno de sus lapiceros. El más oscuro.
El psicólogo del colegio, un joven de color que atesora experiencia con un impresionante currículum, nunca supo explicar por qué la niña dejó de hablar y dibuja de manera compulsiva lo que parece ser un pene. Uno en cada página de su cuaderno. Grande. Negro.

lunes, 26 de octubre de 2015

SONIDO LETAL



Siempre que oía el pitido alguien caía fulminado. En el parque, en el cine, en el supermercado... Nadie más parecía escuchar aquel sonido que la atormentaba desde hacía casi una semana. Desde aquella mañana que, esperando para cruzar la calle, sonó por primera vez y el chaval que estaba a su lado se derrumbó sin vida sobre la acera.
Abandonó a familiares y amigos, con la idea de salvarlos de aquella maldición. Permaneció ilocalizable lejos de cualquier lugar habitado. Tanto que jamás llegó a saber que batió récords de audiencia la emisión de su cámara oculta.